Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Tan amigos, colegas, confidentes que nada parecía poder romper esa unión y ella se sentía muy dichosa de tener un amigo al que contarle todo sus secretos.
Un día, él no acudió a la cita y ella le llamó, no cogía el teléfono... Fue a su casa, no la abrió la puerta, le escribió, la devolvió sus cartas.
Gran dolor.
Lo encontró un día en la calle, al coger un taxi...Era el taxista que la hizo el servicio muy atentamente pero hicieron la farsa de no conocerse.
Nunca supo los motivos.
Rosario de Cuenca Esteban
Un día, él no acudió a la cita y ella le llamó, no cogía el teléfono... Fue a su casa, no la abrió la puerta, le escribió, la devolvió sus cartas.
Gran dolor.
Lo encontró un día en la calle, al coger un taxi...Era el taxista que la hizo el servicio muy atentamente pero hicieron la farsa de no conocerse.
Nunca supo los motivos.
Rosario de Cuenca Esteban