David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
¡Qué gozo ha de tener Hitler, en tierra!
¡Qué alegría, las bombas, los heridos,
le habrán de despertar sus alaridos,
en medio del tiovivo de la guerra!
Y, ¿quién lo pensaría?, que ahora yerra,
aquellos, los que fueron sometidos,
antes tan humillados, mas temidos
son ahora. ¿Quién mata? ¿Quién encierra
con muros, con alambres? Se han cambiado
las tornas y la suerte (misma suerte
con ese mismo odio incontrolado).
Antes exterminarte, ya temerte,
¿qué más es lo que tienes preparado
amén de bombas, tumbas, guerra y muerte?
¡Qué alegría, las bombas, los heridos,
le habrán de despertar sus alaridos,
en medio del tiovivo de la guerra!
Y, ¿quién lo pensaría?, que ahora yerra,
aquellos, los que fueron sometidos,
antes tan humillados, mas temidos
son ahora. ¿Quién mata? ¿Quién encierra
con muros, con alambres? Se han cambiado
las tornas y la suerte (misma suerte
con ese mismo odio incontrolado).
Antes exterminarte, ya temerte,
¿qué más es lo que tienes preparado
amén de bombas, tumbas, guerra y muerte?