J.Allan
Poeta recién llegado
El ferrocarril recorría la calle, buscándome, su aura de humo y pestilencia se notaba a calles de distancia, escondido en un montón de basura, me aterrorizaba la idea de ser alcanzado por tal ente maligno, las calles eran oscuridad, y mis deseos de seguir respirando eran una de mis metas, solo podía ver el piso rocoso y sucio en el que estaba parado, no dejaba de pensar en esa serpiente negra de metal, pero 3 bestias mas querían mi carne, así que me concentre mas en correr, que en pensar en ser torturado hasta la muerte, los callejones eran inmensas paredes de oscuridad, y el ambiente tan frío como un iceberg, me dirijí a una pared rocosa y vieja, puse las palmas de mis manos sobre ella, y avance lenta y silenciosamente, ese silencio se fusionaba con mas silencio, y supe que no era nada bueno, la oscuridad y el silencio son la omniprecencia del diablo, pero ese vapor que acariciaba mi espalda, era una respiración.
Parte I
Parte I
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