Había besado ya muchas veces,
mil labios saborearon mi boca,
ilusiones, desilusiones,
extraño complemento
pero fue en un invierno frió,
cuando los árboles moribundos
tambaleaban sus ramales
que descubrí tus labios
la ciudad fantasma, brillaba
por la lluvia helada que caía
tapizando de cristal las avenidas.
Un manto blanquecino se formo,
y por el camine de tu mano
mientras el día dormía
entre el murmullo del viento,
y la misteriosa noche despertaba,
acurrucada en mis ensueños.
De pronto… hechizado
por tus ojos, tomando tu cintura
te acerque a mi boca
besándote despacio.
Y el tiempo se detuvo,
solo la suave melodía de una canción,
tocaba misteriosa, al compás de tus besos.
Fue aquella noche fría de invierno,
entre el frió y el miedo,
mi primer beso…
mi primer beso, de amor.
Leonardo V