Solaribus
Poeta veterano en el portal
Las nubes corren veloces, se aglutinan, se calientan y se expanden, se enfrían y comprimen. La maravilla sucede. El rayo quiebra la calma. Las arpías regresan sobresaltadas a sus nidos. La gota, finalmente, estalla contra el polvo.
Una voz se escucha en el desierto. Una mujer que canta letanías. Una mujer de delgados matices y de cuerdas, agradeciendo la vida por sobre la muerte.
Su voz serpentea entre quejosa y libertina, como mil boas enamorando la tarde.
La aldea sobrevive.
Una voz se escucha en el desierto. Una mujer que canta letanías. Una mujer de delgados matices y de cuerdas, agradeciendo la vida por sobre la muerte.
Su voz serpentea entre quejosa y libertina, como mil boas enamorando la tarde.
La aldea sobrevive.
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