Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Regresa la calma olvidada
que se alejó con gran estruendo,
regresa muy fatigada,
viene a consolarse con los versos.
Ya con una amanecida
repaso el día de acechanzas,
mi estado de alerta...
¡No descansa!
Expulsado el miedo invasor
viene la esperanza,
y con su tierno dulzor
me calma.
Rosario de Cuenca Esteban