Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
É l llegó con su uniforme negro al lugar acordado. Lo conocía hacía poco pero nunca lo había visto vestido así. Sentí una punzada en el corazón, al recordar las palabras que meses atrás me había dicho la vieja de las cartas del Tarot. Delante de él, se me escapó una sonrisa. Aquí les cuento el por qué.
Aquella vieja me recibió en la sala de su casa, un espacio fantasmagórico, lleno de imágenes de vírgenes, santos e indios. Ella mezcló sus cartas haciéndolas brincar unas sobre otras. Me las entregó y me dio la instrucción de dividirlas en tres paquetes. Procedió a la lectura de las cartas. Tras un gran desfile de mentiras lanzó sus últimas palabras: <<Llegará a tu vida, un hombre que viste de negro para trabajar, ese será tu nuevo gran amor.>>
Esa fue la razón de mi sonrisa.
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