Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me acerco a ti,
ondeando bandera blanca,
en señal de tregua.
Me acerco mordiéndome los labios,
tragándome todos los insultos
que tenía reservados para ti.
Le puse camisa de fuerza a mi ego,
para que éste, no actuara sobre mí,
y me permitiera darte otra oportunidad.
Me acerco y permanezco callada,
no sea que cualquier palabra
que salga de mi boca, te suene a reproche.
Finjo total tranquilidad,
mientras te abrazo fuerte,
para que sientas que mi corazón aún late por ti
y te doy un tierno beso con sabor a perdón.
ondeando bandera blanca,
en señal de tregua.
Me acerco mordiéndome los labios,
tragándome todos los insultos
que tenía reservados para ti.
Le puse camisa de fuerza a mi ego,
para que éste, no actuara sobre mí,
y me permitiera darte otra oportunidad.
Me acerco y permanezco callada,
no sea que cualquier palabra
que salga de mi boca, te suene a reproche.
Finjo total tranquilidad,
mientras te abrazo fuerte,
para que sientas que mi corazón aún late por ti
y te doy un tierno beso con sabor a perdón.