edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
.

.
Compañeros de banco (Martamarques - edelabarra)
Ya la veo llegar con su falda planchada,
dos botones sus pechos, que quisiera tocar;
hoy sentí su mirada, ya cumplí dieciséis.
¿Qué me pasa por dentro que no sé dominar?
Actitud transgresora, negra y honda mirada
y una ilusión feliz, acaso misteriosa,
agita el pecho ardiente y mi boca donosa,
el joven que me hace sentir enamorada.
Yo me siento inexperto, pero no soy un niño,
aumentan mis latidos si me llega a rozar,
si tan sólo pudiera , pero me hace turbar,
a mi lado se sienta, quisiera su cariño
Mi pié nervioso y fino, la pierna torneada,
las manos en postura de quien dulce reposa
y en toda la silueta, sutil gracia orgullosa
de colegiala amiga, felizmente adulada.
¿Por qué su cercanía me llega a seducir?
Siento tibio el calor, no puedo decir nada,
casi toco su muslo, ella sigue callada,
si me arrima su mano, la trataré de asir.
La atracción acrecienta el amor entretanto
pues al verlo diría que esta pasión crece
cuando ardiente su mano, cálida se me ofrece
cuyos dedos se pueblan de arrobador encanto.
Encima de su mano, mi mano está temblando
ella no la retira, y me mira sonriendo,
yo empiezo a transpirar, por lo que no comprendo,
mi excitación, enorme, voy experimentando.
El presagio del brazo y de la boca ardiente
es una sensación de cielo inexplorado
me acurruco tan tierna y me abrazo a su lado
buscando la caricia atrevida y ferviente.
Yo siento un mundo nuevo, de dulces sensaciones,
de sostener su mano, me siento enamorado.
Descubro un mundo nuevo, tan húmedo y soñado,
al explorar senderos de las satisfacciones.

.
Compañeros de banco (Martamarques - edelabarra)
Ya la veo llegar con su falda planchada,
dos botones sus pechos, que quisiera tocar;
hoy sentí su mirada, ya cumplí dieciséis.
¿Qué me pasa por dentro que no sé dominar?
Actitud transgresora, negra y honda mirada
y una ilusión feliz, acaso misteriosa,
agita el pecho ardiente y mi boca donosa,
el joven que me hace sentir enamorada.
Yo me siento inexperto, pero no soy un niño,
aumentan mis latidos si me llega a rozar,
si tan sólo pudiera , pero me hace turbar,
a mi lado se sienta, quisiera su cariño
Mi pié nervioso y fino, la pierna torneada,
las manos en postura de quien dulce reposa
y en toda la silueta, sutil gracia orgullosa
de colegiala amiga, felizmente adulada.
¿Por qué su cercanía me llega a seducir?
Siento tibio el calor, no puedo decir nada,
casi toco su muslo, ella sigue callada,
si me arrima su mano, la trataré de asir.
La atracción acrecienta el amor entretanto
pues al verlo diría que esta pasión crece
cuando ardiente su mano, cálida se me ofrece
cuyos dedos se pueblan de arrobador encanto.
Encima de su mano, mi mano está temblando
ella no la retira, y me mira sonriendo,
yo empiezo a transpirar, por lo que no comprendo,
mi excitación, enorme, voy experimentando.
El presagio del brazo y de la boca ardiente
es una sensación de cielo inexplorado
me acurruco tan tierna y me abrazo a su lado
buscando la caricia atrevida y ferviente.
Yo siento un mundo nuevo, de dulces sensaciones,
de sostener su mano, me siento enamorado.
Descubro un mundo nuevo, tan húmedo y soñado,
al explorar senderos de las satisfacciones.
Un saludo a todos,
Eduardo
::