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Tu Mirada

Darkness.cl

Poeta que no puede vivir sin el portal
Tengo en frente el respaldo de mis horas,
el jardín de las siluetas nacaradas,
que revisten de gloria mis andenes desolados.


La vertiente infinita de la aurora,
paseando en su torrente, desnudas,
las inquietas latitudes de tus ojos.


Se abre a mis pupilas toda la magia de este tiempo remoto,
pasajes develados en nocturnas caminatas…


No hace mucho, pintaba ilusiones
y un par de alas, a la sombra de la luna,
intentando morder la lluvia celeste,
ahogando la sed de los cometas viajeros,
que besaron las costillas de las hojas de un otoño de llanto.


Hoy te miro en el profundo abismo del silencio
y no encuentro el sonido que quiebre la voz incompleta de la vida
y sólo atino a besarte en minúscula rutina.


Cabe en la frente la caricia de la sombra,
que al mirarte abre tumbas de guerreros rutilantes
y sé que no estoy sola,
que me baña la eternidad de tu espacio.
 
Cuando una mirada penetra nuestra alma y decicdimos guaradarla, cuando queramos, es que estará presta, aunque sea recuerdo
un recuerdo que llena el vacío de nuestra alma
Estos versos a pesar del surrealismo que encierran se envuelven de lo cierto
Grato leerte amiga
Besos y abrazos
 
Así es la eternidad de mi espacio, de nuestro espacio, del espacio , de eso, siempre está ahí, y tú que bien lo sabes y nos deleitas con una obra de arte como esta, te quiero mi amiga, te beso con cariño
 
Una mirada puede abrirnos el Universo o el infierno. Felicitaciones y estrellas. Siempre hermosos tus versos. Saludos y besos con admiración.
 
Tengo en frente el respaldo de mis horas,
el jardín de las siluetas nacaradas,
que revisten de gloria mis andenes desolados.


La vertiente infinita de la aurora,
paseando en su torrente, desnudas,
las inquietas latitudes de tus ojos.


Se abre a mis pupilas toda la magia de este tiempo remoto,
pasajes develados en nocturnas caminatas…


No hace mucho, pintaba ilusiones
y un par de alas, a la sombra de la luna,
intentando morder la lluvia celeste,
ahogando la sed de los cometas viajeros,
que besaron las costillas de las hojas de un otoño de llanto.


Hoy te miro en el profundo abismo del silencio
y no encuentro el sonido que quiebre la voz incompleta de la vida
y sólo atino a besarte en minúscula rutina.


Cabe en la frente la caricia de la sombra,
que al mirarte abre tumbas de guerreros rutilantes
y sé que no estoy sola,
que me baña la eternidad de tu espacio.



Nancy
profundamente tristes tus versos hermosos...
por siempre su recuerdo te acompaña...
Encantada de pasar
Estrellas y un abrazo
Ana
 
Tengo en frente el respaldo de mis horas,
el jardín de las siluetas nacaradas,
que revisten de gloria mis andenes desolados.


La vertiente infinita de la aurora,
paseando en su torrente, desnudas,
las inquietas latitudes de tus ojos.


Se abre a mis pupilas toda la magia de este tiempo remoto,
pasajes develados en nocturnas caminatas…


No hace mucho, pintaba ilusiones
y un par de alas, a la sombra de la luna,
intentando morder la lluvia celeste,
ahogando la sed de los cometas viajeros,
que besaron las costillas de las hojas de un otoño de llanto.


Hoy te miro en el profundo abismo del silencio
y no encuentro el sonido que quiebre la voz incompleta de la vida
y sólo atino a besarte en minúscula rutina.


Cabe en la frente la caricia de la sombra,
que al mirarte abre tumbas de guerreros rutilantes
y sé que no estoy sola,
que me baña la eternidad de tu espacio.


Cuando el silencio se posa sobre nosotros, cuando el sol cae en un sueño profundo, cuando nos adormecemos mirando las estrellas y sobre todo, cuando la luna acaricia nuestro cuerpo llega a nosotros el recuerdo de aquellos ojos que nos vieron pasar delante de ellos, en los que a tan vivos colores, nos reflejamos y refugiamos intentando alcanzar aquella alma que nos hablaba de amor, pero no de cualquier amor, sino de aquel amor profundo que se anida en nuestro corazón.
Largas son las horas en que se recuerda, siempre sumergidos en ese mágico silencio, las caricias encantadas de una suave mirada. El recuerdo se convierte entonces, en nuestro fiel compañero en aquellas noches solitarias y silentes.

Un bellísimo poema, me ha gustado mucho aquella mágica mirada que deambula por el alma del silencio.

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.
 
Tengo en frente el respaldo de mis horas,
el jardín de las siluetas nacaradas,
que revisten de gloria mis andenes desolados.


La vertiente infinita de la aurora,
paseando en su torrente, desnudas,
las inquietas latitudes de tus ojos.


Se abre a mis pupilas toda la magia de este tiempo remoto,
pasajes develados en nocturnas caminatas…


No hace mucho, pintaba ilusiones
y un par de alas, a la sombra de la luna,
intentando morder la lluvia celeste,
ahogando la sed de los cometas viajeros,
que besaron las costillas de las hojas de un otoño de llanto.


Hoy te miro en el profundo abismo del silencio
y no encuentro el sonido que quiebre la voz incompleta de la vida
y sólo atino a besarte en minúscula rutina.


Cabe en la frente la caricia de la sombra,
que al mirarte abre tumbas de guerreros rutilantes
y sé que no estoy sola,
que me baña la eternidad de tu espacio.


cON MIrada presta tu poema tiene el poder de decision para inculcul las lenguas azzules de una mirada que se convierte en liquido de recuerdos. Paraje de melancolia orquestada en la tormenta del aire que se diseña entre las metaforas de un dibujo esculpidos. felicidades y besos.
 
Cuando el silencio se posa sobre nosotros, cuando el sol cae en un sueño profundo, cuando nos adormecemos mirando las estrellas y sobre todo, cuando la luna acaricia nuestro cuerpo llega a nosotros el recuerdo de aquellos ojos que nos vieron pasar delante de ellos, en los que a tan vivos colores, nos reflejamos y refugiamos intentando alcanzar aquella alma que nos hablaba de amor, pero no de cualquier amor, sino de aquel amor profundo que se anida en nuestro corazón.
Largas son las horas en que se recuerda, siempre sumergidos en ese mágico silencio, las caricias encantadas de una suave mirada. El recuerdo se convierte entonces, en nuestro fiel compañero en aquellas noches solitarias y silentes.

Un bellísimo poema, me ha gustado mucho aquella mágica mirada que deambula por el alma del silencio.

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.

Muchas gracias por tu precioso comentario amiga mía...te abrazo con todo mi cariño...
 
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