¿cuánto Habrás Crecido?

viento-azul

Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día regresaré,
como las aves migratorias,
en busca de tu calor.
Pero tendrás
los brazos cerrados
cercando otra tierra.
Lejos de los sueños cobardes
que invadimos antaño.

Te volverás huerto y pasto,
árbol fructuoso de descendencias.
Pagarás puntualmente
cada estación con tus horas.
Y dormirás a la vida
como a una bestia domada.

Mis alas no se desprendieron,
como les ocurre siempre
a los humanos que maduran.
Y el mundo
empezó a dar vueltas bajo mis pies,
como esos troncos traviesos
que hacen correr a los leñadores
para no terminar en el río.
Como la rueda del hamster,
como los tiovivos vacíos de mí,
como escaleras mecánicas
en contra dirección.

Tú habrás crecido
con sabor a pan diario,
con olor a jabón de coco,
con gusto a madre loba,
con la piel caliente de hoguera
como una canción de hierbabuena.

Un día regresaré
como las aves migratorias,
en busca de tu calor.

Tal vez esta tarde,
hace ya seis horas
que te vi por última vez.
¿Cuánto habrás crecido, hija mía?
 
Un día regresaré,
como las aves migratorias,
en busca de tu calor.
Pero tendrás
los brazos cerrados
cercando otra tierra.
Lejos de los sueños cobardes
que invadimos antaño.

Te volverás huerto y pasto,
árbol fructuoso de descendencias.
Pagarás puntualmente
cada estación con tus horas.
Y dormirás a la vida
como a una bestia domada.

Mis alas no se desprendieron,
como les ocurre siempre
a los humanos que maduran.
Y el mundo
empezó a dar vueltas bajo mis pies,
como esos troncos traviesos
que hacen correr a los leñadores
para no terminar en el río.
Como la rueda del hamster,
como los tiovivos vacíos de mí,
como escaleras mecánicas
en contra dirección.

Tú habrás crecido
con sabor a pan diario,
con olor a jabón de coco,
con gusto a madre loba,
con la piel caliente de hoguera
como una canción de hierbabuena.

Un día regresaré
como las aves migratorias,
en busca de tu calor.

Tal vez esta tarde,
hace ya seis horas
que te vi por última vez.
¿Cuánto habrás crecido, hija mía?



____________________________________________________

Lágrimas de cielamadre. Porque sé que crecerá tanto al compás de vientopadre. Afortunadamente crecerá, en el nombre del padre y en el de la belleza de la madre.

Crecerá por cierto muchísimo y vos, también con ella. Y las lágrimas de cielaViento, y las de la vientaTierro, se volverán sonrisas de satisfacción. Y todo a causa de las alas que les dimos, y ojalá que por muchas cosas más.

Un gran abrazo, creciente-creciente.
 
____________________________________________________

Lágrimas de cielamadre. Porque sé que crecerá tanto al compás de vientopadre. Afortunadamente crecerá, en el nombre del padre y en el de la belleza de la madre.

Crecerá por cierto muchísimo y vos, también con ella. Y las lágrimas de cielaViento, y las de la vientaTierro, se volverán sonrisas de satisfacción. Y todo a causa de las alas que les dimos, y ojalá que por muchas cosas más.

Un gran abrazo, creciente-creciente.

Siento tu abrazo, lento, agradable.
como un sol que se lleva el frío de la aurora.

Un beso Ciela. De tu viento chiquitito,
como una brisa que no levanta cometas.
 
Ay! ese amor fraternal... que duro debe de ser para un padre ver pasar los años de sus hijos y despedirlos para que ellos puedan formar su hogar...
Te estoy leyendo y siento la misma esencia que en los demas... el sonido de tu corazón en cada poema... escribes con candidez y ternura...
usando una lírica bella, envolvente y agradable de leer... No es un poema estático, es una progresion de momentos que lo hacen una minihistoria con principio y final...
Nuevamente viento... me ha encantando.
Un besazo, amigo azulado (se me van a agotar las estrellas) jejeje...
 
Un día regresaré,
como las aves migratorias,
en busca de tu calor.
Pero tendrás
los brazos cerrados
cercando otra tierra.
Lejos de los sueños cobardes
que invadimos antaño.

Te volverás huerto y pasto,
árbol fructuoso de descendencias.
Pagarás puntualmente
cada estación con tus horas.
Y dormirás a la vida
como a una bestia domada.

Mis alas no se desprendieron,
como les ocurre siempre
a los humanos que maduran.
Y el mundo
empezó a dar vueltas bajo mis pies,
como esos troncos traviesos
que hacen correr a los leñadores
para no terminar en el río.
Como la rueda del hamster,
como los tiovivos vacíos de mí,
como escaleras mecánicas
en contra dirección.

Tú habrás crecido
con sabor a pan diario,
con olor a jabón de coco,
con gusto a madre loba,
con la piel caliente de hoguera
como una canción de hierbabuena.

Un día regresaré
como las aves migratorias,
en busca de tu calor.

Tal vez esta tarde,
hace ya seis horas
que te vi por última vez.
¿Cuánto habrás crecido, hija mía?



A medida que observo estos versos,
leyéndolos, nombrándolos con calma.
Me basta la observación directa de mis ojos,
para no saber si leo, canto o me enamoro.

...Qué poema viento-azul.

Qué gran poema.

Un abrazo.
 
Ay! ese amor fraternal... que duro debe de ser para un padre ver pasar los años de sus hijos y despedirlos para que ellos puedan formar su hogar...
Te estoy leyendo y siento la misma esencia que en los demas... el sonido de tu corazón en cada poema... escribes con candidez y ternura...
usando una lírica bella, envolvente y agradable de leer... No es un poema estático, es una progresion de momentos que lo hacen una minihistoria con principio y final...
Nuevamente viento... me ha encantando.
Un besazo, amigo azulado (se me van a agotar las estrellas) jejeje...

Tus estrellas son mis estrellas,
jamás se atreverán a extinguirse.
De eso se encargan los poetas
que las pintan de luciérnagas
para que la luna no ande sola.

Un beso mi Medio Cielo estrellado.
La de resucitar versos olvidados,
la de hacerme feliz en mi vanidad.
 
David Juan Rueda Márquez;369393 dijo:
A medida que observo estos versos,
leyéndolos, nombrándolos con calma.
Me basta la observación directa de mis ojos,
para no saber si leo, canto o me enamoro.

...Qué poema viento-azul.

Qué gran poema.

Un abrazo.


Cuanto lo lamento, amigo David,
el mesenger me jugó una mala pasada,
o yo borré el mensaje sin darme cuenta.
Haciendo honor a tu maravilloso mensaje,
tarde, muy tarde,
lo correspondo con todo el agradecimiento
del que soy capaz.

Un abrazo, y ahora ya, FELICES FIESTAS.
 
Esos pedazos de nosotros, que nos inundan de alegría
las horas. Ese amor paternal, indiscutible, puro, sincero, sin igual.
Dios sabe lo que sentimos los padres y las madres por los hijos.
La inquietud de verlos crecer, la obseción de intentar que no sufran.
Todo se arrincona en el corazón de un padre esperando saber de esas flores que la vida nos permitió plantar, regar y contemplar.
Hermosísimo poema viento!!!!
Un abrazo eterno, felices fiestas...
Childe.
 
Esos pedazos de nosotros, que nos inundan de alegría
las horas. Ese amor paternal, indiscutible, puro, sincero, sin igual.
Dios sabe lo que sentimos los padres y las madres por los hijos.
La inquietud de verlos crecer, la obseción de intentar que no sufran.
Todo se arrincona en el corazón de un padre esperando saber de esas flores que la vida nos permitió plantar, regar y contemplar.
Hermosísimo poema viento!!!!
Un abrazo eterno, felices fiestas...
Childe.


Muchas gracias Childe,
por tu hermoso comentario
y tu atenta lectura.

Felices fiestas.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba