La mano sin cuerpo

dulcinista

Poeta veterano en el Portal
Alta es la torre que se dibuja en el horizonte. Los pájaros revolotean en sus almenas. A los pies de la torre florecen las flores y las ranas croan en un lago cercano. Subo hasta la torre. El corazón se me desboca por el esfuerzo de subir la escarpada montaña. Me asomo al vacío, al vertiginoso abismo del que huye mi aterrado espíritu. Una extraña música oigo que parece provenir del profundo sótano al que bajo, y veo una huesuda mano portando un antiguo candelabro de oro. Extrañas alimañas moran en este infierno como surgido de una extraña pesadilla. Tan solo veo la mano portando el candelabro, la mano sin cuerpo. Subidas sobre la mano, alimañas del tamaño de una rata roen los huesudos dedos.

Eladio Parreño Elías

11-Junio-2011
 
¿Don poderoso en un futuro cierto?... Cuanta imaginación... cuanto misterio tienen sus letras. Interesante relato... con unas cuantas puertas. Muy bueno Dulcinista. Muchas gracias

Un abrazo
 
Alta es la torre que se dibuja en el horizonte. Los pájaros revolotean en sus almenas. A los pies de la torre florecen las flores y las ranas croan en un lago cercano. Subo hasta la torre. El corazón se me desboca por el esfuerzo de subir la escarpada montaña. Me asomo al vacío, al vertiginoso abismo del que huye mi aterrado espíritu. Una extraña música oigo que parece provenir del profundo sótano al que bajo, y veo una huesuda mano portando un antiguo candelabro de oro. Extrañas alimañas moran en este infierno como surgido de una extraña pesadilla. Tan solo veo la mano portando el candelabro, la mano sin cuerpo. Subidas sobre la mano, alimañas del tamaño de una rata roen los huesudos dedos.

Eladio Parreño Elías

11-Junio-2011


Hola, leerte me dio "cus-cus, anoche tuve horribles pesadillas...
Grato leerte, saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Extraño relato, gótico y con toque simbólico. Una torre, el exterior de un cuerpo, donde habita un cuerpo carcomido por las ratas. Buen relato corto.

Un saludo de Samuel.
 
Alta es la torre que se dibuja en el horizonte. Los pájaros revolotean en sus almenas. A los pies de la torre florecen las flores y las ranas croan en un lago cercano. Subo hasta la torre. El corazón se me desboca por el esfuerzo de subir la escarpada montaña. Me asomo al vacío, al vertiginoso abismo del que huye mi aterrado espíritu. Una extraña música oigo que parece provenir del profundo sótano al que bajo, y veo una huesuda mano portando un antiguo candelabro de oro. Extrañas alimañas moran en este infierno como surgido de una extraña pesadilla. Tan solo veo la mano portando el candelabro, la mano sin cuerpo. Subidas sobre la mano, alimañas del tamaño de una rata roen los huesudos dedos.

Eladio Parreño Elías

11-Junio-2011

Es un tema digno de Allan Poe amigo. totalmente terrorifico y bien descrito, para cuando un libro de relatos de terror? aplausos amigo Eladio y mis estrellas (repu todavia no me deja) besos
 
Relato con mucho simbolismo. Un placer visitarte de nuevo.
Un beso y estrellitas para un alma pura y nada materialista
 
Siento como una lucha impresionante por llegar a la cima y ya desde ella, justo donde no debemos estar, en el fondo donde se encuentra lo que no queremos, esa es mi impresión de este microrrelato y la enseñanza, el esfuerzo tan grande que tenemos que hacer para llegar a lo alto quedando en el fondo lo enfermizo, lo desagradable, extraño microrrelato en el que se siente ese miedo misterioso, parece que se vive, un abrazo fuerte amigo, besitos
 
Última edición:
Siento como una lucha impresionante por llegar a la cima y ya desde ella, justo donde no debemos estar, en el fondo donde se encuentra lo que no queremos, esa es mi impresión de este microrrelato y la enseñanza, el esfuerzo tan grande que tenemos que hacer para llegar a lo alto quedando en el fondo lo enfermizo, lo desagradable, extraño microrrelato en el que se siente ese miedo misterioso, parece que se vive, un abrazo fuerte amigo, besitos
Gracias mi estimada Mayca, has diseccionado muy bien mi relato. Un beso.
 
Alta es la torre que se dibuja en el horizonte. Los pájaros revolotean en sus almenas. A los pies de la torre florecen las flores y las ranas croan en un lago cercano. Subo hasta la torre. El corazón se me desboca por el esfuerzo de subir la escarpada montaña. Me asomo al vacío, al vertiginoso abismo del que huye mi aterrado espíritu. Una extraña música oigo que parece provenir del profundo sótano al que bajo, y veo una huesuda mano portando un antiguo candelabro de oro. Extrañas alimañas moran en este infierno como surgido de una extraña pesadilla. Tan solo veo la mano portando el candelabro, la mano sin cuerpo. Subidas sobre la mano, alimañas del tamaño de una rata roen los huesudos dedos.

Eladio Parreño Elías


11-Junio-2011




Eladio mi amigo, es un honor para mi leerte y disfrutar una vez mas de tus maravillosos escritos en los que me sumerjes en el miedo muchas veces.
Arriba los pajaros, las flores y el bien..... abajo el abismo y su oscuridad, alimañas e infierno. La lucha eterna entre dos fuerzas conocidas solo en parte, pero que se vislumbran muy bien en tu relato. Besos a tu corazón amigo lindo. Osa.
:::blush:::
 
Mi querida Osita, has diseccionado mi relato con una claridad diáfana. Tus comentarios siempre son enriquecedores. Gracias, un beso.
 
Excelente relato amigo Dulcinista. No se puede estar en los extremos, en lo alto de la torre los vértigos corren y en el bajo la humedad corroe los huesos. Perderemos todo el cuerpo tanto si nos caemos de lo alto como si las alimañas se lo comen en el bajo. Sólo se nos verá una mano abierta pidiendo ayuda. Besos, estrellas y repu si me dejan.

Alta es la torre que se dibuja en el horizonte. Los pájaros revolotean en sus almenas. A los pies de la torre florecen las flores y las ranas croan en un lago cercano. Subo hasta la torre. El corazón se me desboca por el esfuerzo de subir la escarpada montaña. Me asomo al vacío, al vertiginoso abismo del que huye mi aterrado espíritu. Una extraña música oigo que parece provenir del profundo sótano al que bajo, y veo una huesuda mano portando un antiguo candelabro de oro. Extrañas alimañas moran en este infierno como surgido de una extraña pesadilla. Tan solo veo la mano portando el candelabro, la mano sin cuerpo. Subidas sobre la mano, alimañas del tamaño de una rata roen los huesudos dedos.

Eladio Parreño Elías

11-Junio-2011
 
una imagen poderosa
quedo impactada en mi mente
genial manera de trasmitir tanto,
abrazos
Denn
 

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