Noche cerrada de oscuros luceros,
viento somero peinando caminos,
sombras de aromas sutiles, ligeros,
dulces susurros de magia divinos.
Árboles tersos y helados neveros,
rocas rampantes de pasos caprinos,
peñas colgantes y ríos trucheros,
curvas que ciñen matojos y endrinos.
Acostado, meditando, evadido,
disfrutando de la recia cabaña,
olvidando casi el tiempo perdido.
Las tinieblas ven nacer la mañana
orgullosa por su tono encendido...
¡Hermosura que a mis ojos empaña!
xxx
Churrete
Última edición: