nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Por la mañana naciente,
mi corazón se despierta
latiendo está siempre alerta,
por el amor que se siente
sabiendo que no te miente.
Necesito tu presencia
que esté cerca sin ausencia,
tú no apagues esa llama
siendo yo tu bella dama
que te quiere con decencia.
Siempre estaré yo consciente
la mente llevaré abierta
no siendo ninguna experta
en nuestro amor tan ardiente
tú me enseñas tan sonriente.
No pierdas tú la paciencia
aprenderé con tu esencia
una lágrima es un drama
mi amor a ti te reclama
pasión con toda vivencia.