nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Navegando por este mar azul
los dos juntos en una barca llena de deseos,
huiremos remando a la deriva
y a una increíble isla desierta llegaremos.
Viviremos nuestra historia de amor
solamente tú y yo llenos de pasión,
hipnotizándonos con una danza invisible
que hará latir nuestro enamorado corazón.
En esos momentos, no habrá nada ni nadie
que el amor que sentimos pueda separar.
Tumbados en la arena disfrutáremos
cubriendo nuestros cuerpos las olas del mar.
Al caer las estrellas, la luna también salió
siendo testigos de cómo se tejía esa pasión,
brotaban caricias y deseos de amar.
Por fin se cumplía nuestra misión.