Mis versos libres
Poeta recién llegado
Tu rostro que la brisa refresca
mascarón de proa del navío nuestro,
hendiendo las olas de un viaje perfecto.
Boga el arrullo en una hamaca
dispuesta al sol que huye en la sombra,
en la cabina el timón libera
los caballos de la propela.
Perseguidos por una jauría de perros marinos,
delfines azules de grandes narices
dorsales aletas despuntan gentiles
en saltos veloces a cuarenta nudos.
Risa espontánea, besos instantáneos;
caricias ardientes en el sol quemando
suspiros audaces que mueren en tus labios.
Sol que dora tu cuerpo, que adora el mío.
Bates la cola; abres las agallas,
sirena en mis redes atrapada.
Presencia constante;
cenefa en las nubes formada de letras,
perfección del arco de la luna
tensado por literarias manos
de dedos firmes que sueltan saeta
arrullada .... directo a tu diana.
mascarón de proa del navío nuestro,
hendiendo las olas de un viaje perfecto.
Boga el arrullo en una hamaca
dispuesta al sol que huye en la sombra,
en la cabina el timón libera
los caballos de la propela.
Perseguidos por una jauría de perros marinos,
delfines azules de grandes narices
dorsales aletas despuntan gentiles
en saltos veloces a cuarenta nudos.
Risa espontánea, besos instantáneos;
caricias ardientes en el sol quemando
suspiros audaces que mueren en tus labios.
Sol que dora tu cuerpo, que adora el mío.
Bates la cola; abres las agallas,
sirena en mis redes atrapada.
Presencia constante;
cenefa en las nubes formada de letras,
perfección del arco de la luna
tensado por literarias manos
de dedos firmes que sueltan saeta
arrullada .... directo a tu diana.
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