Nikusha
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus dedos han estado tocándome
surcando con ardientes caricias mi piel
introduciéndose dentro de mi cuerpo,
dándome infinito placer.
Me has hecho gemir como nadie,
como gime Afrodita en el Olimpo.
Estar en tu cama es bendita locura,
arder con el fuego y en el fuego arder.
Tus dedos han estado tocándome
derramando la lujuria que traes en la sangre.
Contigo viajando he subido al cielo
y el infierno con la yema de los dedos he rozado.
Mi lengua y tu lengua,
un baile de lenguas de fuego.
En la noche entre sueños
...siempre te espero.
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