dulcinista
Poeta veterano en el Portal
En mi casa hay ratones y en la casa de Rebeca Grey está su hija; la muchacha es una delicia para la vista pero por desgracia le aterran los ratones. A la madre no le importa ver de vez en cuando un ratón, pero ella no es demasiado agradable de ver. Invité a la hija a que me visitara y no quiso venir; la madre se invitó por su cuenta pero no la dejé que viniese. La verdad es que prefiero a los ratones que ver a la madre. ¿Y si invito a la madre para que se la coman los ratones? O mejor aún, ¿y si consiguiera que la madre se comiera a los ratones? Con la cara que tiene seguro que sería capaz de hacerlo; entonces quizás la hija sí quisiera venir a mi casa. Pero y si una vez en ella ya no quisiera marcharse y se trajese con ella a su madre y tuviese que cargar con ellas para siempre. Creo que prefiero quedarme con los ratones.
Eladio Parreño Elías
7-Diciembre-2012