ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Surrealismo Daliano
Mientras que en fálica postura
mi cuerpo palidece con el rugir del león
su mirada lasciva petrifica y los poros
supuran desiertos de arenas blancas,
sus colmillos de oro relumbran y la sombra
de mi sombra enmudece
la mano negra de la mujer divide el horizonte
cinco rumbos sin salida .
entre sus límites una espada desintegra
sus energías con el sombrero de la magia
de un hoyo negro
Entallado a su cuerpo recorre la sabana su entorno desde los pies hasta el cuello
sometido a inútiles jirones. Por el camino de sus venas vacías fluyen ecos púrpuras hacia el cerebro sepultado entre duendes de ojos saltones y nariz preponderante.
Sin perder su belleza y el deseo ardiente me encuentro rodeando su cintura entrelazo mis manos consolidando un momento en el tiempo al infinito. Sus muslos retoman el control y me pierdo entre besos marcados y el camino versado
Última edición: