edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme su aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta y camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
Excelente soneto, estimado Delamar,
has tratado impecablemente el tema,
haciendo ver que la felicidad a veces,
está más cerca de lo que pensamos;
el ritmo muy bien logrado, en cláusulas trisílabas de tipo anapésticas lo que le da gran sonoridad;
un saludo cordial,
Eduardo