Una muerte, un olvido, sustraídos a tirones
de un horario apretado, recluso, repatriado.
De tal suerte en lo vivido por los mirones
que miran de lado, en tono inconcluso un tanto hastiado.
Una muerte, inhalada, bendecida, anticipada
de tal suerte fue halada, compartida en la nada.
Un temor ahora divertido, vestido de hurones
en un mar no salado, que peca, por rezar demasiado
de un horario apretado, recluso, repatriado.
De tal suerte en lo vivido por los mirones
que miran de lado, en tono inconcluso un tanto hastiado.
Una muerte, inhalada, bendecida, anticipada
de tal suerte fue halada, compartida en la nada.
Un temor ahora divertido, vestido de hurones
en un mar no salado, que peca, por rezar demasiado
Última edición: