Estoy entre las olas del desencanto y desenfreno. Las botellas se han acumulado a mi alrededor, tapizando el piso con su testimonio vacío. Una pausa,un desahogo y un reencuentro con el mismo contenido etílico. El extrañarte, mi reina, me ha hecho un dependiente de los paisajes distorsionados del ambulantaje entre un mundo de ensueño y una pesadilla.
No lograré olvidar, por más que lo intente, no podré borrarte de mis latidos. Como la causa apremiante del siguiente diástole que se opone a su contraparte.
Entre una sorpresa de ausencia y un anhelado reencuentro.
Todo se va de mi… todo se me silencia.
No lograré olvidar, por más que lo intente, no podré borrarte de mis latidos. Como la causa apremiante del siguiente diástole que se opone a su contraparte.
Entre una sorpresa de ausencia y un anhelado reencuentro.
Todo se va de mi… todo se me silencia.
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