Los disfraces en la vida, hacen perder amistades presuntamente buenas.
Quien se disfraza, no es persona de fiar, pues aquel que lo hace, o no tiene personalidad o está jugando con los sentimientos de los demás, que eso, es peor aún.
Quizás en su vida anterior han sido Camaleones, Iguanas, Sepias de mar, Mantis u otros tantos animales que utilizan el camuflaje para sus fines.
Poco o nada hay que fiarse de esas personas, pues cuando menos te lo esperas, te suelen dar una puñalada trapera como se dice en esta tierra.
Qué mejor que mostrarse como uno es, porque cuando haces amigos, los haces de verdad, al ser de tu misma condición.
Una letras sentidas que están llenas de verdad Vidal, siempre es un placer leerte por la sabiduría de tus letras.
Un fuerte abrazo AMIGO.