Se apagó la luz. Se acabó el café.

Juan José Plaza

Poeta veterano y reconocido en el portal.
Esperaba a alguién.
En un café, sentada
junto a la ventana del sol.

Esperaba a alguién.
Alguién que no era yo.
Pero ese alguién no llegó.
Y yo, eterno, incorpóreo y corpóreo
a la vez,
estaba allí.
A su lado. Junto a la barra,
observando, deseoso de un gesto
que no llegó,
de un guión mental
instantáneo y caduco antes de nacer.

Esperé.

Y pasó la mañana.
Y pasó la tarde.
Y llegó la noche.
Y cerrarón el bar.

Se acabó el café.

Apagarón las luces.

Entonces fue, sólo ene se instante,
que abrí los ojos
y comprobé
que estaba en la calle.

La cancela echada,
la noche sucia de la ciudad,
un coche que pasa,
una ventana sin sol
donde ella ya nunca
nunca esperaría a nadie.


Juan José Plaza (Alhaurín el Grande)
 
Mmmmm.... me gusta... pertenece a esa clase de poemas que cuando los terminas te dejan meditando durante un buen rato... su amena estructura y la sencilllez del lenguaje directo envuelve al espectador en una escena de eterna espera...

Un placer conocerlo, caballero y bienvenido al portal. :)
 
como bien dice mediocelo alli arriba, primero te doy la bienvenida.
tu escrito es triste, me dejo con una imagen en la cabeza de un bar oscuro, de recuerdos cegadores y amores perdidos.

de todas formas la historia de tus versos es amargamente hermosa.
saludos, amigo.
 
Mmmmm.... me gusta... pertenece a esa clase de poemas que cuando los terminas te dejan meditando durante un buen rato... su amena estructura y la sencilllez del lenguaje directo envuelve al espectador en una escena de eterna espera...

Un placer conocerlo, caballero y bienvenido al portal. :)

Gracias doy a su merced por la bienvenida. Me es grato saber que di lugar a reflexión, además, de comprobar que se pudo transmitir la espera...
 
como bien dice mediocelo alli arriba, primero te doy la bienvenida.
tu escrito es triste, me dejo con una imagen en la cabeza de un bar oscuro, de recuerdos cegadores y amores perdidos.

de todas formas la historia de tus versos es amargamente hermosa.
saludos, amigo.

Agradecer la bienvenida y tus palabras antesde continuar. Y ahora continuo, o comienzo, qué más da. Imaginas bien la escena compañero, pero le haría un pequeño matiz por la situación de la que nace: no se trata de amor perdido sino más bien no ganado.

Saludos (pero sin burocracia)
 
Es un escrito muy bueno en su contenido y lo que más me llamó la atención fue el título, eso me encantó, creo que precisamente eso ha sido la fuente de inspiración para este poema....Abrazos.
 
Es un escrito muy bueno en su contenido y lo que más me llamó la atención fue el título, eso me encantó, creo que precisamente eso ha sido la fuente de inspiración para este poema....Abrazos.

Vos lo ha dicho: contenido. Por encima de las formas y los maquillajes la esencia. Se apaga la luz. Se acaba el café. Y cuando te das cuenta ya no hay nadie. Solo te acompañan los pasos y ni siquiera su presencia te es grata.

Un abrazo compañera
 
Trasmite soledad, melancolía, desesperanza... en un tono resignado, susurrante.... muy de mi agrado este poema. Un saludo.
 
Juanjo...algunas veces nos traiciona el subconciente...y nos volvemos a un mundo instrospectivo..le ha pasado eso al quijote de este poema..bien etereo..imcomprendido quizás...un abrazo..
 
horrible es cuando se acaba el café y ya no hay nada capaz de saciar ese amargo gusto dejado por la posibilidad al hacerle frente a la soledad.
un gusto,
 
horrible es cuando se acaba el café y ya no hay nada capaz de saciar ese amargo gusto dejado por la posibilidad al hacerle frente a la soledad.
un gusto,

Tienes toda la razón. Es horrible cuando se acaba el café y no nos queda ya ni para mezclarlo con un poco de leche, y no nos queda nada. La taza vacía, el sentimiento de culpa injustificada y el miedo a abrazar el aire.
 
Esperaba a alguién.
En un café, sentada
junto a la ventana del sol.

Esperaba a alguién.
Alguién que no era yo.
Pero ese alguién no llegó.
Y yo, eterno, incorpóreo y corpóreo
a la vez,
estaba allí.
A su lado. Junto a la barra,
observando, deseoso de un gesto
que no llegó,
de un guión mental
instantáneo y caduco antes de nacer.

Esperé.

Y pasó la mañana.
Y pasó la tarde.
Y llegó la noche.
Y cerrarón el bar.

Se acabó el café.

Apagarón las luces.

Entonces fue, sólo ene se instante,
que abrí los ojos
y comprobé
que estaba en la calle.

La cancela echada,
la noche sucia de la ciudad,
un coche que pasa,
una ventana sin sol
donde ella ya nunca
nunca esperaría a nadie.

Excelente! Si te fijas tiene un error de tipeo... Sin embargo no importó, es un poema para meditar y pensar... ¿Quien no se quedó alguna vez esperando a alguien? MUY BUENO
 
Héctor Horacio Luisi;529144 dijo:
Esperaba a alguién.
En un café, sentada
junto a la ventana del sol.

Esperaba a alguién.
Alguién que no era yo.
Pero ese alguién no llegó.
Y yo, eterno, incorpóreo y corpóreo
a la vez,
estaba allí.
A su lado. Junto a la barra,
observando, deseoso de un gesto
que no llegó,
de un guión mental
instantáneo y caduco antes de nacer.

Esperé.

Y pasó la mañana.
Y pasó la tarde.
Y llegó la noche.
Y cerrarón el bar.

Se acabó el café.

Apagarón las luces.

Entonces fue, sólo ene se instante,
que abrí los ojos
y comprobé
que estaba en la calle.

La cancela echada,
la noche sucia de la ciudad,
un coche que pasa,
una ventana sin sol
donde ella ya nunca
nunca esperaría a nadie.

Excelente! Si te fijas tiene un error de tipeo... Sin embargo no importó, es un poema para meditar y pensar... ¿Quien no se quedó alguna vez esperando a alguien? MUY BUENO

Gracias amigo por tu visita. Todos hemos esperado a alguién, y puede que algunos aún estemos haciéndolo. Paciencia pues.

Un saludo
 

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