Esta mañana, recién despertado y mas durmiendo que andando, entré en la primera tienda encontrada para comprarme tabaco, pensando en el café ya hecho: un hombre buscando esta felicidad que está a un paso de la muerte. Dentro había una docena de revistas, todas con el rostro de Nelson en la primera pagina. Fue entonces que supe que esta tienda vendía revistas también, después de ocho años de entrar y salir de allí casi a diario. Un abrazo, amigo.
El rostro estuvo ayer y hoy en todas las esquinas, en los estanquillos. Estuvo ante las pupilas y en las pantallas, se dijo su nombre tantas veces. Resonó el establo con los detalles de su obra humana colosal, verdaderamente civilizadora. Algunos se dieron cuenta de ese bumm noticioso. Y recordaron que es un africano, que "parece que es de sudafrica" y "eso del
Apartheid, que quién sabe qué cosa será" tuvo algo que ver con esa persona. Hay otros que saben algo más del asunto, pero bueno, no es cosa que tenga qué ver con ellos; eso es más bien asunto de los negros. El otro día de Mandela, el primero fue cuando ganó las elecciones, en el segundo cuando recibió el premio nobel junto con un representativo personaje del apartheid, no se podía ir solo, el otro polo de ideas debía ser premiado por dar permiso, como diciendo que sin nuestro visto bueno nada sucede. Hoy es el último cuando tras el silencio pasa a la historia y se vuelve algo que servirá muy adecuadamente para acomodarlo a los discursos de la ONU, de los políticos que dirijan a las potencias colonialistas y neocolonialistas, al decir lo grande que ha sido el ideal libertario que han enseñado a los salvajes de los países marginados y que han sabido conquistar para sí.
Sin voz Mandela es más útil que con ella. Tras el Nobel queda limpiada la vergüenza infligida a una población durante siglos como lo fue con tantas otras, y como lo siguen haciendo todavía.
Nobels para quitar manchas, homenajes para las ceremonias de las máscaras.
Hombre, amigo, cómo no estuve en esa tienda para echarnos un cafecito y decir pestes del mundo que nos han impuesto.
Abrazos amigo.