Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Tengo unos amigos que son puro sentimiento,
que me hablan, que me dicen...
acallan mis desvaríos, son mi consuelo
y clavan su mirada
hasta el fondo de mis huesos.
Tengo unos amigos que no entienden de rencores,
lloran con la mirada
y sonríen con todo el cuerpo.
Igual que los míos, son extraordinarios,
su corazón es una rana en un remanso,
tan campechanos como borricos refinados.
Cuando quieren algo…
Cual ingenuos mimos en un teatro
entre pantomimas ladran y van maullando.
Son actores de su propia vida,
no esconden ningún guión bajo la manga
y nos proponen
disfrutar del aire libre de la mañana.
Pasarlo juntos es toda una celebración;
ellos con sus espontáneos regodeos
y nosotros que, emocionados, los miramos
cuales ganadores con su premio.
¿Qué más podemos decir?
Sin duda muchas cosas:
son peludos pero suaves,
son bajitos pero enormes…
…Tan fuertes como frágiles,
valientes y traviesos,
niños, héroes en la historia;
a su vida accidentada
la compensan sus hazañas.
Somos sus abogados de oficio,
sus fiscales, sus defensores;
que no nos toquen los hocicos,
ni se metan con nuestra prole,
que nos ponemos nerviosos
y nos suben las calores.
Sus ojos son enseña y
tú y yo el ejército en su defensa
que proclama… ¡júbilo blandir!,
en el cenit de sus miradas.
(Sol de Mañana - Alonso Vicent)
que me hablan, que me dicen...
acallan mis desvaríos, son mi consuelo
y clavan su mirada
hasta el fondo de mis huesos.
Tengo unos amigos que no entienden de rencores,
lloran con la mirada
y sonríen con todo el cuerpo.
Igual que los míos, son extraordinarios,
su corazón es una rana en un remanso,
tan campechanos como borricos refinados.
Cuando quieren algo…
Cual ingenuos mimos en un teatro
entre pantomimas ladran y van maullando.
Son actores de su propia vida,
no esconden ningún guión bajo la manga
y nos proponen
disfrutar del aire libre de la mañana.
Pasarlo juntos es toda una celebración;
ellos con sus espontáneos regodeos
y nosotros que, emocionados, los miramos
cuales ganadores con su premio.
¿Qué más podemos decir?
Sin duda muchas cosas:
son peludos pero suaves,
son bajitos pero enormes…
…Tan fuertes como frágiles,
valientes y traviesos,
niños, héroes en la historia;
a su vida accidentada
la compensan sus hazañas.
Somos sus abogados de oficio,
sus fiscales, sus defensores;
que no nos toquen los hocicos,
ni se metan con nuestra prole,
que nos ponemos nerviosos
y nos suben las calores.
Sus ojos son enseña y
tú y yo el ejército en su defensa
que proclama… ¡júbilo blandir!,
en el cenit de sus miradas.
(Sol de Mañana - Alonso Vicent)
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