lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sonriente se levanta
la capa de blanca nieve
hilvanada por el cielo
despejando sus colinas
y sus cúlmenes de hielo.
¡Ay, Sierra Nevada!
Congelada de inviernos,
por tus faldas aguadas
serpentean riachuelos,
manantiales que sacian
la sed de los lugareños.
Te contemplo silenciosa,
escalando tus ensueños
siento un pálpito lejano,
latido fugaz y etéreo
cada vez que te imagino
cada vez que a ti me acerco.
Eres corazón de roca
que brilla en mi pensamiento.
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