nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
A lo lejos se divisa
un caballo galopando
y parece tener prisa,
se le nota muy veloz
y el jinete que lo monta
de las riendas va tirando
el peligro ya lo afronta
si recibe alguna coz.
Cuando llegan hasta el río
de repente se detiene,
al caballo muy bravío
se le altera el corazón
pues el agua le hace falta,
que de pie no se sostiene
y por nada ya se exalta
y hasta pierde la razón.
El relincho de una yegua
lo presiente a su costado,
le propone buena tregua
que será su curación,
cabalgar por siempre unidos
es lo que le ha motivado
y seguro que rendidos
buscarán la solución.
Y por fin libres galopan,
se les ve por la llanura
con belleza ya se arropan
sin montura en su costal.
El jinete satisfecho
los observa en su bravura.
y asombrado por tal hecho,
le ha subido la moral.
Tere B.O
02-04-2014
*Esta aclaración la puso Maese Plumilla en sus octavillas agudas.
La presente composición se desarrolla en octavillas agudas que siguen el esquema abaécbcé, como corresponde a la grafía aceptada para los agudos (é).
* Me he tomado la libertad de que entre alguna rima hay consonancia .
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