Old Soul
Poeta adicto al portal
A veces,
cuando vuelvo a casa,
vuelvo a mis achaques cotidianos.
A mis dolores de espalda,
a mis tobillos hinchados,
a mis piernas cansadas,
a mis brazos cargados,
a mi falta de ganas,
a ese estar
sin que estés a mi lado.
Así, sin ti,
vuelvo a mis achaques cotidianos,
a esas cosas que con tu presencia
me dejaban a un lado,
que se omitían de mi existencia
como si nunca hubieran estado.
Vuelvo a mis dolores de espalda,
a mis tobillos hinchados,
a mis piernas cansadas,
a mis brazos cargados,
vuelvo a mis achaques,
a esos de todos los días,
al de que tú no estás,
al de mi cama vacía,
al de que no volverás
y al de mis sábanas frías.
cuando vuelvo a casa,
vuelvo a mis achaques cotidianos.
A mis dolores de espalda,
a mis tobillos hinchados,
a mis piernas cansadas,
a mis brazos cargados,
a mi falta de ganas,
a ese estar
sin que estés a mi lado.
Así, sin ti,
vuelvo a mis achaques cotidianos,
a esas cosas que con tu presencia
me dejaban a un lado,
que se omitían de mi existencia
como si nunca hubieran estado.
Vuelvo a mis dolores de espalda,
a mis tobillos hinchados,
a mis piernas cansadas,
a mis brazos cargados,
vuelvo a mis achaques,
a esos de todos los días,
al de que tú no estás,
al de mi cama vacía,
al de que no volverás
y al de mis sábanas frías.
Última edición:
:: Lindo.