ludmila
Poeta veterano en el portal
Los caminantes afines al poema
orientan hacia adentro sus palabras,
rebuscan en el interior del viento cálido
o en la gélida llovizna del recuerdo
el abismo de lo impensado.
Se construye en el silencio
donde falta la palabra,
se va sintiendo el anhelo
de las ríspidas ausencias que cuestan la herida
en la mandíbula voraz del pensamiento.
Un ungüento de matices
soslayan el crepúsculo de musas
pero el intento carcome
la idiosincrasia del lamento.
Una gala de esfuerzos fraudulentos
inevitable en la canción del músculo
que proyecta con esfuerzo su aislamiento.
El poeta requiere de talento
para tramitar el dolor y las sentencias
que derraman en el aire sus argucias
y suscriben en la herida tanto acierto.
orientan hacia adentro sus palabras,
rebuscan en el interior del viento cálido
o en la gélida llovizna del recuerdo
el abismo de lo impensado.
Se construye en el silencio
donde falta la palabra,
se va sintiendo el anhelo
de las ríspidas ausencias que cuestan la herida
en la mandíbula voraz del pensamiento.
Un ungüento de matices
soslayan el crepúsculo de musas
pero el intento carcome
la idiosincrasia del lamento.
Una gala de esfuerzos fraudulentos
inevitable en la canción del músculo
que proyecta con esfuerzo su aislamiento.
El poeta requiere de talento
para tramitar el dolor y las sentencias
que derraman en el aire sus argucias
y suscriben en la herida tanto acierto.