Maestro de lo inútil

Miro mis manos fuertes por golpeadas
y acallo los gritos recién nacidos
de una boca casi desdentada de palabras,
que trata de simular el llanto de un alma
que perdió la mano de la vida.
¿Qué significan las letras que dejo en fuentes
casi secas de toda agua donde poder ahogar
esos años que casi todos perdemos?
Miro mis manos duras y comprendo...
Entiendo que la carne del martillo,
aplasta siempre las manos del atrevido
maestro de lo inútil.
El tiempo es la supuesta medida de la vida,
y es ella, la supuesta razón que mueve al destino,
a modelar la mano y el alma
de quien un día sube y sube sin saber a donde,
ignorando que la cima no tiene escaleras de bajada.
Todo es una caída...
Ya las manos, rígidas por tanta lucha,
se vuelven mantequilla al simple contacto
de todo lo que te recuerda que sigues vivo.
 
Ser maestro no es para todos, tarea dificil, mundo complejo que hay muchas formas de mirarlo y cada cual hace su filosofía, un placer leerlo. Saludos
 
Es un gran poema,centrado en una vista bastante filosofica y existencial.
FUEN UN PLACER CONOCERSUS LETRAS, POETA.
Lo disfrute mucho.
Un abrazo grande.
 
Ser maestro no es para todos, tarea dificil, mundo complejo que hay muchas formas de mirarlo y cada cual hace su filosofía, un placer leerlo. Saludos
Compañero, en el mundo sobran maestros y en el de hoy, faltan alumnos. Por supuesto cada cual tiene su filosofía. La filosofía no es nada general. Es su particularidad lo que la convierte en filosofía, luego es cosa de cada cual verse en ella. Quizás no sea en el mundo donde sobran maestros, más bien en las mentes. Este poema lo hice en un tiempo donde todo lo veía negro por un cambio brusco en mi mundo y forma de vivir, (Me refería a mi mismo) que no viene al caso. Agradecido por tu visita. Saludos cordiales, Solista.
 
Manuel Avilés Mora;5224335 dijo:
Miro mis manos fuertes por golpeadas
y acallo los gritos recién nacidos
de una boca casi desdentada de palabras,
que trata de simular el llanto de un alma
que perdió la mano de la vida.
¿Qué significan las letras que dejo en fuentes
casi secas de toda agua donde poder ahogar
esos años que casi todos perdemos?
Miro mis manos duras y comprendo...
Entiendo que la carne del martillo,
aplasta siempre las manos del atrevido
maestro de lo inútil.
El tiempo es la supuesta medida de la vida,
y es ella, la supuesta razón que mueve al destino,
a modelar la mano y el alma
de quien un día sube y sube sin saber a donde,
ignorando que la cima no tiene escaleras de bajada.
Todo es una caída...
Ya las manos, rígidas por tanta lucha,
se vuelven mantequilla al simple contacto
de todo lo que te recuerda que sigues vivo.



Hay una frase que navega por ahí:

"de niño contábamos ovejas y nos daba sueño,
de grandes contamos nuestros errores y nos da insomnio"

Ese insomnio, dado algún detonante, puede durar días o toda una temporada,
donde nos pasamos factura a nosotros mismos, de los errores, los fracasos,
las oportunidades que dejamos pasar, y por cada frustración se va un año de
nuestra juventud, y nos encontramos hoy, frente al espejo, arrugados, rotos, inútiles,
cansados de las luchas sin recompensas y las piedras del camino que aún se deslizan
dentro de nuestros zapatos...

Lo cierto es que vamos mirando un horizonte, pero los horizontes jamás se alcanzan,
es solo la zanahoria que se le pone al burro de carga para que este siga caminando...
Lo que necesitamos está en el camino, lo que logramos lo definen nuestras huellas,
y de nuestras luchas, llevamos lo aprendido en una caja de herramientas, mismas
herramientas que utilizamos ante los obstáculos que vendrán más adelante.

O sea, cuando se termina de llorar porque no hay escalera para bajar, nos damos cuenta
de que llevamos un paracaídas...


Qué raro yo, me fui por las ramas... En fin, estupendo poema, inspirador
de cualquier reflexión, como los antaños dramas griegos, para hacer catarsis.


Saludos!
 
Hay una frase que navega por ahí:

"de niño contábamos ovejas y nos daba sueño,
de grandes contamos nuestros errores y nos da insomnio"

Ese insomnio, dado algún detonante, puede durar días o toda una temporada,
donde nos pasamos factura a nosotros mismos, de los errores, los fracasos,
las oportunidades que dejamos pasar, y por cada frustración se va un año de
nuestra juventud, y nos encontramos hoy, frente al espejo, arrugados, rotos, inútiles,
cansados de las luchas sin recompensas y las piedras del camino que aún se deslizan
dentro de nuestros zapatos...

Lo cierto es que vamos mirando un horizonte, pero los horizontes jamás se alcanzan,
es solo la zanahoria que se le pone al burro de carga para que este siga caminando...
Lo que necesitamos está en el camino, lo que logramos lo definen nuestras huellas,
y de nuestras luchas, llevamos lo aprendido en una caja de herramientas, mismas
herramientas que utilizamos ante los obstáculos que vendrán más adelante.

O sea, cuando se termina de llorar porque no hay escalera para bajar, nos damos cuenta
de que llevamos un paracaídas...


Qué raro yo, me fui por las ramas... En fin, estupendo poema, inspirador
de cualquier reflexión, como los antaños dramas griegos, para hacer catarsis.


Saludos!
Contento que te gustara Ro. De lo demás mejor no decir nada, llevo una "empaná" esta tarde que no veas. Será "la caló" de hoy. Muchas gracias por acercarte y por el reconocimiento. Saludos.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba