Sommbras
Poeta adicto al portal
.
Vestido de gala
.
Su rostro era dulce y apetecible
cual un te quiero entrecortado.
Su disposición franca,
a manera de la entrega
de los perros callejeros.
La encontré,
como se encuentra
una pepita de oro en el río.
Luego, su sonrisa,
su deseo, y un leve quejido que hizo,
apenas un murmullo,
se llevaron mi inocencia.
En el dormitorio,
ella me prefería desnudo,
"vestido de gala", decía,
“únicamente la corbata,
la sonrisa y las ganas,
hasta que el pito de un tren
nos deshaga", me indicaba.
Yo la poseí. Al final,
recibí la hermosura del rayo
con un leve temblor maravillado.
Luego, el sudor nos olió a buen tabaco.
Después ella,
con su piel llena de historia,
se vistió, tomó su bolso
y salió metiendo en él
todos sus hombres dentro.
Y yo,
me quedé sintiendo
que ella me eligió a mí a mí.
¡Qué pena que fuese puta!
…
..
.
Jesús Soriano
.
Vestido de gala
.
Su rostro era dulce y apetecible
cual un te quiero entrecortado.
Su disposición franca,
a manera de la entrega
de los perros callejeros.
La encontré,
como se encuentra
una pepita de oro en el río.
Luego, su sonrisa,
su deseo, y un leve quejido que hizo,
apenas un murmullo,
se llevaron mi inocencia.
En el dormitorio,
ella me prefería desnudo,
"vestido de gala", decía,
“únicamente la corbata,
la sonrisa y las ganas,
hasta que el pito de un tren
nos deshaga", me indicaba.
Yo la poseí. Al final,
recibí la hermosura del rayo
con un leve temblor maravillado.
Luego, el sudor nos olió a buen tabaco.
Después ella,
con su piel llena de historia,
se vistió, tomó su bolso
y salió metiendo en él
todos sus hombres dentro.
Y yo,
me quedé sintiendo
que ella me eligió a mí a mí.
¡Qué pena que fuese puta!
…
..
.
Jesús Soriano
.
Última edición: