mariano dupont
Poeta fiel al portal
REZO EREJE SIN HACHE
Cuando cae sobre mi ánimo la negrura, cuando las hechiceras menudean cantando y bailando en los aquelarres y dejando sus tumbas lloran sus penas hasta el alba las almas perseguidas por culpables, siento a la noche como a una amiga cómplice y renegando de los dioses vengativos niego la existencia de la culpa.
En esa silenciosa y falsa calma, cuando desaparecen del mundo los oropeles, cuando está mudo el canto de los bardos, y sigue el dolor humano sin atenuantes, comienza la fiesta de Satán y los gritos escalofriantes del espanto.
Comulgo con la limpia verdad del averno y maldigo la hipocresía de ángeles y santos.
Cuando cae sobre mi ánimo la negrura, cuando las hechiceras menudean cantando y bailando en los aquelarres y dejando sus tumbas lloran sus penas hasta el alba las almas perseguidas por culpables, siento a la noche como a una amiga cómplice y renegando de los dioses vengativos niego la existencia de la culpa.
En esa silenciosa y falsa calma, cuando desaparecen del mundo los oropeles, cuando está mudo el canto de los bardos, y sigue el dolor humano sin atenuantes, comienza la fiesta de Satán y los gritos escalofriantes del espanto.
Comulgo con la limpia verdad del averno y maldigo la hipocresía de ángeles y santos.
Última edición: