Maldita inspiración

esthergranados

Poeta adicto al portal
Las musas nunca vienen cuando las llamo. Me las imagino ahí, tumbadas en la cama somnolientas y perezosas, burlándose de mi impaciencia, juguetonas y risueñas. Yo, a pesar de saber que me toman el pelo, sigo invocándolas por si acaso, pero no responden a ningún estímulo: cambio de sitio, cojo otro bolígrafo, me pongo música, la quito, me levanto, me siento, miro por la ventana, me voy a la cocina, pico algo, me refresco, reviso mis papeles... Pero ellas siguen con sus juegos, divertidas, desoyendo mis ruegos y burlándose de mi impaciencia.
 
Es que son los seres más desobedientes del mundo,
pero no debes preocuparte pues cuando yo convoco
a una rubia de ojos verdes
viene a visitarme un fantasma con rabo y cuernos jejej
Un beso.
 
la musa es rebelde como nuestro propio espíritu, y por ende exige independencia, y viaja hacia nuestros sentidos cuando quieren.
un placer leerte amigo
abrazo
tyngui sanchez
 
¡Hola Tyngui! mis musas son muy díscolas y van siempre por libre, por supuesto nunca me hacen caso, así que estamos en lucha permanente, jajaja Muchas gracias por leerme y comentar, un saludo.
 
me han causado esos dolores de cabeza, creo que a veces se aburren o se van de fiesta, hermosa tu prosa. Abrazos
 
Última edición por un moderador:
Las musas nunca vienen cuando las llamo. Me las imagino ahí, tumbadas en la cama somnolientas y perezosas, burlándose de mi impaciencia, juguetonas y risueñas. Yo, a pesar de saber que me toman el pelo, sigo invocándolas por si acaso, pero no responden a ningún estímulo: cambio de sitio, cojo otro bolígrafo, me pongo música, la quito, me levanto, me siento, miro por la ventana, me voy a la cocina, pico algo, me refresco, reviso mis papeles... Pero ellas siguen con sus juegos, divertidas, desoyendo mis ruegos y burlándose de mi impaciencia.

Se me ocurre Esther que las musas tal vez no se burlen.
Ellas te conocen y conocen tu entusiasmo y tus emociones.
Y no quieren verte desgastada de ofrecer tus sentimientos
sin limitaciones.
No quieren verte con el alma agotada ofreciendo y requiriendo
amor, bondad, dulzura y comprensión a toda onda.
Ellas saben.
Y yo se lo que me ha contado tu buen amigo Subcon.
muy buena onda para vos y para Subcon.
 
Las musas nunca vienen cuando las llamo. Me las imagino ahí, tumbadas en la cama somnolientas y perezosas, burlándose de mi impaciencia, juguetonas y risueñas. Yo, a pesar de saber que me toman el pelo, sigo invocándolas por si acaso, pero no responden a ningún estímulo: cambio de sitio, cojo otro bolígrafo, me pongo música, la quito, me levanto, me siento, miro por la ventana, me voy a la cocina, pico algo, me refresco, reviso mis papeles... Pero ellas siguen con sus juegos, divertidas, desoyendo mis ruegos y burlándose de mi impaciencia.
Es que se esconden las traviesas, se disfrazan de fantasmas, pero en realidad nunca se marchan, juegan a que las traduzcas en escritos como este, donde las musas son las mismas musas que se esconden...
Abrabesos Esther
 
Es que se esconden las traviesas, se disfrazan de fantasmas, pero en realidad nunca se marchan, juegan a que las traduzcas en escritos como este, donde las musas son las mismas musas que se esconden...
Abrabesos Esther
Hola Ropittella, si que son traviesas las musas, les gusta ponernos al límite. Hace un rato he leido un relato tuyo que me ha entusiasmado, he intentado comentartelo y no me ha dejado, el portal que. como mis musas, es caprichoso. De todas formas, lo volveré a intentar, no me rindo con facilidad. Muchas gracias por tu comentario y sobre todo, por los escritos que compartes con todos, un abrabeso enorme, jajaja.
 
Se me ocurre Esther que las musas tal vez no se burlen.
Ellas te conocen y conocen tu entusiasmo y tus emociones.
Y no quieren verte desgastada de ofrecer tus sentimientos
sin limitaciones.
No quieren verte con el alma agotada ofreciendo y requiriendo
amor, bondad, dulzura y comprensión a toda onda.
Ellas saben.
Y yo se lo que me ha contado tu buen amigo Subcon.
muy buena onda para vos y para Subcon.
Mi amigo Subcon si que sabe protegerme, que logica mas surrealista tiene lo que me has dicho, me gusta esa forma de explicarlo, lo meditare con calma aunque creo que llevas razón y eso va a ser lo que pasa con mis musas tan a menudo. Que buenos tus comentarios!!! Un abrazo.
 
"CREAR Y DEJAR DE CREAR; VIVIR Y DEJAR DE VIVIR SON SOLUCIONES IMAGINARIAS PARA ALGUNAS ALMAS.
LA REALIDAD ESTA EN OTRA PARTE"
Manifiesto surrealista
 
Última edición:
Las musas nunca vienen cuando las llamo. Me las imagino ahí, tumbadas en la cama somnolientas y perezosas, burlándose de mi impaciencia, juguetonas y risueñas. Yo, a pesar de saber que me toman el pelo, sigo invocándolas por si acaso, pero no responden a ningún estímulo: cambio de sitio, cojo otro bolígrafo, me pongo música, la quito, me levanto, me siento, miro por la ventana, me voy a la cocina, pico algo, me refresco, reviso mis papeles... Pero ellas siguen con sus juegos, divertidas, desoyendo mis ruegos y burlándose de mi impaciencia.

Ayer, le llame a mi musa,
estaba muy ocupada.
Pedí vez.
La condenada,
Vino conmigo a la cama .
Y este verso me dejó
Esa misa condenada.

Mejor es algo, que nada.

Ya sabes, pide la vez y que tengas mas suerte que yo.
Un placer leerte.
Gracias por compartir

Alfonso Espinosa
 
Jajaja, muy bueno, Alfonso, a mi me parece que las musas se portan muy bien contigo, no hay mçás que ver el comentario con poesía que me has hecho...Me ha encantado tu simpatía y buen humor, un abrazo y que siga visitándote esa musa traviesa que tienes.
 
Me identifico mucho con tu trabajo porque reconozco que ella es alegre y llena de libertad. Aparece cuando menos se le espera y para ello, debemos estar preparados con lápices, hojas blancas y mucha paciencia porque hay veces que llega de madrugada. Un placer leer tu trabajo y dejar mi firma. Saludos.
 
Las musas nunca vienen cuando las llamo. Me las imagino ahí, tumbadas en la cama somnolientas y perezosas, burlándose de mi impaciencia, juguetonas y risueñas. Yo, a pesar de saber que me toman el pelo, sigo invocándolas por si acaso, pero no responden a ningún estímulo: cambio de sitio, cojo otro bolígrafo, me pongo música, la quito, me levanto, me siento, miro por la ventana, me voy a la cocina, pico algo, me refresco, reviso mis papeles... Pero ellas siguen con sus juegos, divertidas, desoyendo mis ruegos y burlándose de mi impaciencia.
Las musas son así de caprichosas: salen del Parnaso cuando las da la gana; aunque dicen, con razón, que la inspiración siempre encuentra a los artistas cuando están trabajando.

Simpático relato. Salud y ventura.
 
Las musas nunca vienen cuando las llamo. Me las imagino ahí, tumbadas en la cama somnolientas y perezosas, burlándose de mi impaciencia, juguetonas y risueñas. Yo, a pesar de saber que me toman el pelo, sigo invocándolas por si acaso, pero no responden a ningún estímulo: cambio de sitio, cojo otro bolígrafo, me pongo música, la quito, me levanto, me siento, miro por la ventana, me voy a la cocina, pico algo, me refresco, reviso mis papeles... Pero ellas siguen con sus juegos, divertidas, desoyendo mis ruegos y burlándose de mi impaciencia.
Esa desobediencia de ellas como un espacio donde no se conjuga
la confluencia inspiradora. verdaderamente son listas.
saludos amables de luzyabsenta. un buen micro.
 

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