Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hace mucho frío aquí en esta habitación.
Las ventanas no están abiertas
porque la brisa siempre helada de las montañas,
baja con nubes llenas de venganza para mis huesos.
No me perdonan haberlas dejado atrás con las flores
encerradas del cual, ésta, salió en un sin retorno.
Esta es la razón por la que soy como un adorno.
Puesta en un florero de Llorente
que está siendo pegado con goma de apuros
para rescatar lo que queda de mi mañana.
Así me describo en esta habitación tan blanca.
Y, mirando hacia la pequeña ventana que está cerrada por persianas
finjo escaparme hacia una luz radiante
que ya no me culpe
por estar viva.
Las ventanas no están abiertas
porque la brisa siempre helada de las montañas,
baja con nubes llenas de venganza para mis huesos.
No me perdonan haberlas dejado atrás con las flores
encerradas del cual, ésta, salió en un sin retorno.
Esta es la razón por la que soy como un adorno.
Puesta en un florero de Llorente
que está siendo pegado con goma de apuros
para rescatar lo que queda de mi mañana.
Así me describo en esta habitación tan blanca.
Y, mirando hacia la pequeña ventana que está cerrada por persianas
finjo escaparme hacia una luz radiante
que ya no me culpe
por estar viva.
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