liliana leoni
Poeta que considera el portal su segunda casa
Meced la cuna del niño llorando
que duerma tranquilo sin lágrimas rodándole.
El viento mece el árbol troquelado,
hojas cayendo, un frío congelado.
La noche gira en un reloj apagado,
espejo roto trizando tus manos,
frías cadenas envuelven tu cuerpo;
sola en la noche y el niño llorando...
La fiebre no cesa, te estás apocando.
El viento frío te está llamando,
cae tu cuerpo en una cama,
no meces la cuna y el niño sigue llorando.
que duerma tranquilo sin lágrimas rodándole.
El viento mece el árbol troquelado,
hojas cayendo, un frío congelado.
La noche gira en un reloj apagado,
espejo roto trizando tus manos,
frías cadenas envuelven tu cuerpo;
sola en la noche y el niño llorando...
La fiebre no cesa, te estás apocando.
El viento frío te está llamando,
cae tu cuerpo en una cama,
no meces la cuna y el niño sigue llorando.
Última edición: