esthergranados
Poeta adicto al portal
Tu querías entonces
regalarme unas alas.
Unas alas ligeras
que se parecieran a las tuyas.
Pero yo no podía tenerlas.
Tenía miedo.
Tu las tuviste siempre,
solamente bajabas a la tierra
para estar a mi lado.
Pero eso no podía durar siempre.
No así.
Tu eras del aire,
y no te dabas cuenta
de mi incapacidad para volar,
de mi torpeza al querer imitarte,
de mi dolor al darme cuenta
de que mis pies
estaban anclados a la tierra.
Entonces, tu levantabas
el vuelo poco a poco,
querías enseñarme a volar
y procurabas no ir muy lejos, .
ni subir muy alto,
con la esperanza de yo te siguiera,
y mirabas hacia abajo y me llamabas,
pero el miedo aplastaba
mis ansias de seguirte y me paralizaba.
Yo me conformaba con soñar que podía.
Por eso un día que subiste más alto,
el viento te empujó y te llevó
más lejos que otras veces.
Yo miraba desde abajo con tristeza,
sabiendo que esta vez no bajarías.
regalarme unas alas.
Unas alas ligeras
que se parecieran a las tuyas.
Pero yo no podía tenerlas.
Tenía miedo.
Tu las tuviste siempre,
solamente bajabas a la tierra
para estar a mi lado.
Pero eso no podía durar siempre.
No así.
Tu eras del aire,
y no te dabas cuenta
de mi incapacidad para volar,
de mi torpeza al querer imitarte,
de mi dolor al darme cuenta
de que mis pies
estaban anclados a la tierra.
Entonces, tu levantabas
el vuelo poco a poco,
querías enseñarme a volar
y procurabas no ir muy lejos, .
ni subir muy alto,
con la esperanza de yo te siguiera,
y mirabas hacia abajo y me llamabas,
pero el miedo aplastaba
mis ansias de seguirte y me paralizaba.
Yo me conformaba con soñar que podía.
Por eso un día que subiste más alto,
el viento te empujó y te llevó
más lejos que otras veces.
Yo miraba desde abajo con tristeza,
sabiendo que esta vez no bajarías.