La Cabaña

Ayyyyy, que ganas de estar ahí, sintiendo la naturaleza, su silencio, la quietud de ese paisaje idilico, la recompensa del fuego en la chimenea después de un largo paseo, el confort del sillón, y el cuaderno en el que escribiste estos versos...Que bonito!!! Ese precioso paisaje te ha inspirado un maravilloso poema, gracias por compartirlo, un abrazo.
Muchas gracias Esther por todo cuanto bellamente dejas. La verdad es que uno no se acuerda de la ciudad para nada.
Gran abrazo amiga mía y cordial saludo.
Ah, y animate a salir por estos lares.
 
Que bueno tener una cabaña como esa a donde regresar para estar calentito viendo la nieve caer. Por un momento he estado en esa cabaña junto a ti Luis y se estaba pero que muy bien. Hermoso poema compañero poeta. Un abrazo. Paco.
Me alegra mucho estimado Paco que te haya gustado y sentido en esa cabaña. La verdad es que en la que estuve era un poco más pequeña pero el entorno, es clavado.
Muchas gracias amigo mío por tu presencia y muy gratas palabras.
Gran abrazo y feliz fin de semana
 
caba%c3%b1a-r%c3%bastica-wallpapers_12178_1600x1200.jpg

La cabaña


Amanece fría la mañana,
por la rendija de la puerta,
el aroma de pino fresco,
ambienta la cabaña.
La espesa bruma,
levanta su sábana grisácea
para dar paso
a los primeros rayos del astro
que se adentran por el frondoso bosque,
resbalando sobre el manto blanco
caído en la montaña.
Escuchar el melodioso sonido del arroyo,
inhalar el frescor de la gélida brisa
mientras cierro los ojos
y el dulce trinar de las aves,
no hacen más que renovar mi alma.
Aquí me hallo,
huésped de la montaña,
donde gobierna la quietud y habita el misterio,
abrazado por la Naturaleza,
rodeado de tranquilas soledades,
sin sentir, sin soñar, gozoso de no pensar,
huyendo de la vida cotidiana,
hastiado del abrumador aburrimiento en las ciudades,
buscando la anhelada calma que mi ser reclama.
Salgo a caminar río arriba,
presagiando un día soleado,
sintiendo sobre mi cara
las frías manos del viento.
Mi intención, es llegar a la cúspide de la montaña,
contemplar lo que la madre Natura guarda,
oír hablar al silencio
mientras el Dios Eolo zarandea mi cuerpo.
Imaginar por un instante,
ser el halcón
que vuela libre a los cuatro vientos
bajo el sempiterno cielo…
pero negras nubes,
nubes viajeras por el aire de invierno,
pronto cubrirán el firmamento.
El Sol, oculta su luz detrás de las espesas nubes,
invitando a la noche con su manto, se vaya asomando.
Entre copos cubriendo mi ropa,
regreso a la cabaña,
en donde un sillón de terciopelo negro y mi libreta de versos,
junto al calor de la chimenea me aguardan.
Vine buscando la paz y el sosiego por unos días,
con el centro de mi pecho vacío, sin ideas definidas,
mas se acerca la hora de regresar al mundanal ruido,
a la vida ordinaria.
No es lo que quiero,
pues me sentí como Robinsón en su isla,
sin embargo,
pronto llegará la primavera y espero volver a la cabaña,
pero si en este mundo quedo
y no puedo regresar,
de estos días, conservaré el recuerdo.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
una imagen muy pura y a su vez nostálgica nos dejas, abrazos
 
caba%c3%b1a-r%c3%bastica-wallpapers_12178_1600x1200.jpg

La cabaña


Amanece fría la mañana,
por la rendija de la puerta,
el aroma de pino fresco,
ambienta la cabaña.
La espesa bruma,
levanta su sábana grisácea
para dar paso
a los primeros rayos del astro
que se adentran por el frondoso bosque,
resbalando sobre el manto blanco
caído en la montaña.
Escuchar el melodioso sonido del arroyo,
inhalar el frescor de la gélida brisa
mientras cierro los ojos
y el dulce trinar de las aves,
no hacen más que renovar mi alma.
Aquí me hallo,
huésped de la montaña,
donde gobierna la quietud y habita el misterio,
abrazado por la Naturaleza,
rodeado de tranquilas soledades,
sin sentir, sin soñar, gozoso de no pensar,
huyendo de la vida cotidiana,
hastiado del abrumador aburrimiento en las ciudades,
buscando la anhelada calma que mi ser reclama.
Salgo a caminar río arriba,
presagiando un día soleado,
sintiendo sobre mi cara
las frías manos del viento.
Mi intención, es llegar a la cúspide de la montaña,
contemplar lo que la madre Natura guarda,
oír hablar al silencio
mientras el Dios Eolo zarandea mi cuerpo.
Imaginar por un instante,
ser el halcón
que vuela libre a los cuatro vientos
bajo el sempiterno cielo…
pero negras nubes,
nubes viajeras por el aire de invierno,
pronto cubrirán el firmamento.
El Sol, oculta su luz detrás de las espesas nubes,
invitando a la noche con su manto, se vaya asomando.
Entre copos cubriendo mi ropa,
regreso a la cabaña,
en donde un sillón de terciopelo negro y mi libreta de versos,
junto al calor de la chimenea me aguardan.
Vine buscando la paz y el sosiego por unos días,
con el centro de mi pecho vacío, sin ideas definidas,
mas se acerca la hora de regresar al mundanal ruido,
a la vida ordinaria.
No es lo que quiero,
pues me sentí como Robinsón en su isla,
sin embargo,
pronto llegará la primavera y espero volver a la cabaña,
pero si en este mundo quedo
y no puedo regresar,
de estos días, conservaré el recuerdo.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados

Y será un dulce recuerdo, me encanta la imagen que acompaña a tus versos, es una excelente combinación para hacer llegar ese sentimiento que te inspira el momento, grato leerte, un saludo y abrazo.
 
Un poema hermoso que llega a mi corazón con nostalgia de mi infancia, creciendo entre los bosques y soñando con volar como los pájaros. Ríos, árboles, frescura mmm. . . Lo mejor que se puede vivir. ¡Eso es vivir! Amo la naturaleza donde aún respiro. Gracias por darme el privilegio de leer tus encantadores versos. Un deleite para mi espíritu salvaje y romántico ji.ji. Un abracito con cariño.
 
Luis bellas tus palabras recreando imágenes y sensaciones vividas en tu entorno con la naturaleza, al igual que tu prefiero estos tipos de paisajes sean en primavera o invierno ya que el lugar donde vivo es muy extremoso en verano . ME TRANSPORTASTE CON TUS PALABRAS a ese lugar descrito en tus versos. TE ENVIO UN GRAN ABRAZO FRATERNAL. DESEANDOTE SIEMPRE LO MEJOR DE LA VIDA EN TU CAMINO. Hasta luego estimado amigo Poeta y gran compañero de letras.
Me alegra amigo Ferra que mis letras te transportaran y como bien dices, en cualquier estación del año se está de lujo, la ciudad, no la quiero.
Cordial saludo amigo mío y gran abrazo compañero Ferra.
 
Un poema hermoso que llega a mi corazón con nostalgia de mi infancia, creciendo entre los bosques y soñando con volar como los pájaros. Ríos, árboles, frescura mmm. . . Lo mejor que se puede vivir. ¡Eso es vivir! Amo la naturaleza donde aún respiro. Gracias por darme el privilegio de leer tus encantadores versos. Un deleite para mi espíritu salvaje y romántico ji.ji. Un abracito con cariño.
Gracias a ti siempre Rosa por tu grata presencia y bellas palabras que dejas. La verdad es que me conformaria con subir cada fin de semana pero no puede ser. Bastante es que ya estuve muchas veces y cambiaria la ciudad a ojos cerrados y como muy bien dices y muy gracioso, un lugar idóneo para este salvaje espíritu y romántico.
Gran abrazo Rosa
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba