lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Con brillos de frágil luna
horadando su ventana,
una mirada despierta
expectante a la mañana.
Un delantal sin costura
y un pañuelo de franela,
le esperan día tras día
al comenzar su tarea.
Las aceitunas clavadas
en los suelos del olivo,
arrancan de su cintura
uno a uno los suspiros.
Ya se ganó su jornal,
ya vuelve a casa encorvada,
con el alma dolorida
y las uñas masacradas.
Brillará la frágil luna
alumbrando su ventana,
ella la estará esperando
con el alma desgarrada.