ivoralgor
Poeta fiel al portal
Es de madrugada y la tenue luz amarillenta de la sala me dibuja tus pies descalzos. Suspiro. Anhelo tu desnudez en mi cuerpo. El melancólico Cello vibra en mis oídos para recrearte a mi lado, besando mis labios, acunándote en mi alma. Tengo un cuento que se empieza a escribir solo. El duermevela no llega. Aspiro el aroma de tu sexo, ese aroma que me embriagaba y me sigue embriagando en sueños. Sé que es una ilusión la que ahora me acaricia insistente el sexo ardiente. Están distantes mis ganas de tu cuerpo. Quiero maldecir, pero el aroma de tu sexo me lo impide. El cuento ha dejado de escribirse. Estoy gimiendo.