esthergranados
Poeta adicto al portal
Entraron en su casa y sacaron sus enseres; se llevaron su vida en cajas de cartón. Revolvieron en los cajones sin pudor, profanando sus escritos y sus recuerdos, las fotografías de lo único que le quedaba: su pasado.
Salió sin hacer ruido y subió decidido las escaleras. Después, su mano firme empujando la puerta, y el resplandor del sol cegándole los ojos. Caminó hacia la barandilla despacio y se encaramó a ella con determinación. Al instante, un salto al vacío, y el impacto del cuerpo rompiéndose sobre el asfalto, que puso el punto y final a la noticia que abriría los telediarios.
Salió sin hacer ruido y subió decidido las escaleras. Después, su mano firme empujando la puerta, y el resplandor del sol cegándole los ojos. Caminó hacia la barandilla despacio y se encaramó a ella con determinación. Al instante, un salto al vacío, y el impacto del cuerpo rompiéndose sobre el asfalto, que puso el punto y final a la noticia que abriría los telediarios.