luci2
Poeta adicto al portal
Preciosa hermosura, obra soberbia de arte magnífico.
Buenos días Jorge, tan amable con sus comentarios, besotes .
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Preciosa hermosura, obra soberbia de arte magnífico.
Toda la vida estamos aprendiendo, aunque esa lección debería haberla aprendido hacia medí siglo.Juan Manuel era un niño alegre y vivaz, pero no vocalizaba bien. Lo aquejaba un trastorno de la voz.
Su logopeda había logrado buenos resultados en poco tiempo, pero el ambiente familiar no le era propicio, debiendo soportar la presión de quienes se sentían avergonzados e indignados por considerar que un niño tan feliz, extrovertido e inteligente, debiera poner mayor empeño para comunicarse correctamente.
Abuela, tíos y primos, sea por ignorancia y acaso por indolencia, asociaban su problema a un capricho más que a un trastorno.
La situación alcanzó el límite cuando la abuela, insensible y brusca, lo colocó frente a sí y mirándolo severamente le dijo:
—Eres igualito a tu madre. Menos mal que murió para no oírte. ¡Habla bien de una puta vez!
El niño, para asombro de la abuela, la miró, sonrió y besándole las manos pronunció una sola palabra, con suma claridad y perfecta dicción:
—Logopeda.
Toda la vida estamos aprendiendo, aunque esa lección debería haberla aprendido hacia medí siglo.
Querida prima: eres polifacética, escribes de todo y siempre bien.
Un beso
Alfonso Espinosa
Hermosa maravilla de trabajo divino.
Luminosa inspiración, divinas letras de una calidad excelente.
Admirable obra espléndida de hermosura.
Maravilla de calidad divina.
Ayyy Lucy, qué sorprendente final, la abuela quedaría estupefacta al ver a su nieto pronunciar una palabra de cuatro sílabas, pero nunca hay que hablarle a un niño así, con el cariño se consigue todo, es lo único que nunca falla y siempre hace falta. Me ha encantado leerte, mi querida amiga. Besazos con cariño y admiración.Juan Manuel era un niño alegre y vivaz, pero no vocalizaba bien. Lo aquejaba un trastorno de la voz.
Su logopeda había logrado buenos resultados en poco tiempo, pero el ambiente familiar no le era propicio, debiendo soportar la presión de quienes se sentían avergonzados e indignados por considerar que un niño tan feliz, extrovertido e inteligente, debiera poner mayor empeño para comunicarse correctamente.
Abuela, tíos y primos, sea por ignorancia y acaso por indolencia, asociaban su problema a un capricho más que a un trastorno.
La situación alcanzó el límite cuando la abuela, insensible y brusca, lo colocó frente a sí y mirándolo severamente le dijo:
—Eres igualito a tu madre. Menos mal que murió para no oírte. ¡Habla bien de una puta vez!
El niño, para asombro de la abuela, la miró, sonrió y besándole las manos pronunció una sola palabra, con suma claridad y perfecta dicción:
—Logopeda.
Ayyy Lucy, qué sorprendente final, la abuela quedaría estupefacta al ver a su nieto pronunciar una palabra de cuatro sílabas, pero nunca hay que hablarle a un niño así, con el cariño se consigue todo, es lo único que nunca falla y siempre hace falta. Me ha encantado leerte, mi querida amiga. Besazos con cariño y admiración.
Feliz siestecita jejejeje. Más besazooooos...Amiga lomita, muy buenas tardes, contigo cierro mis ojos y mi ordenador, gracias y muchos besotes y un fuerte abrazo, siempre serás bien recibida en casa.
El niño en su sabiduria fue claro con la abuela y le dijo lo que exactamente necesitava.Juan Manuel era un niño alegre y vivaz, pero no vocalizaba bien. Lo aquejaba un trastorno de la voz.
Su logopeda había logrado buenos resultados en poco tiempo, pero el ambiente familiar no le era propicio, debiendo soportar la presión de quienes se sentían avergonzados e indignados por considerar que un niño tan feliz, extrovertido e inteligente, debiera poner mayor empeño para comunicarse correctamente.
Abuela, tíos y primos, sea por ignorancia y acaso por indolencia, asociaban su problema a un capricho más que a un trastorno.
La situación alcanzó el límite cuando la abuela, insensible y brusca, lo colocó frente a sí y mirándolo severamente le dijo:
—Eres igualito a tu madre. Menos mal que murió para no oírte. ¡Habla bien de una puta vez!
El niño, para asombro de la abuela, la miró, sonrió y besándole las manos pronunció una sola palabra, con suma claridad y perfecta dicción:
—Logopeda.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación