Lo prometido es deuda espero lo disfruteis y al fin comprendais que es el Anarquismo y como sería una economía anarquista
ANARQUISMO LO QUE SIGNIFICA REALMENTE
Empecemos por definir que es el anarquismo pues a lo largo de la historia se lo ha considerado como sinónimo de caos, guerra, destrucción y falta de orden; nada más lejos de la realidad pues el la Anarquía es el máximo orden al que puede llegar el ser humano.
Según Emma Goldman el ANARQUISMO ES: La filosofía de un nuevo orden social basado en la libertad sin restricción, hecha de la ley del hombre; la teoría que todos los gobiernos descansan sobre la violencia y por lo tanto son equívocos y peligrosos, al igual que innecesarios.
Para quien quiera profundizar más os dejo un texto de Emmna Goldman una autora clásica del anarquismo:
https://www.marxists.org/espanol/goldman/1910/002.htm
LAS CORRIENTES DEL ANARQUISMO
En el anarquismo existen tres corriente principales
Mutualismo (Proudhon),
Colectivismo (Bakunin) y
Comunismo Libertario o Anarcocomunismo (Kropotkin); también existe el
Anarcosindicalismo pero es considerado más una táctica para la consecución de la Anarquía. También se habla del
Anarcocapitalismo pero esta corriente no puede ser cosiderada dentro del anarquismo pues no comparte las ideas que tienen en común las anteriores sería simplemente el capitalismo llevado a su máximo extremo.
Mutualismo, Colectivismo y Comunismo Libertario tienen en común:
El primer principio es la
posesión, no a la propiedad privada. Siguiendo a ¿Qué es la propiedad? de Proudhon, en una sociedad libre los derechos de uso reemplazan a los derechos de propiedad. Esto implica automáticamente una distribución igualitaria de la riqueza. El segundo es la
socialización. Esto significa libre acceso al empleo y a la tierra y, por tanto, el fin de los terratenientes y de los patrones (esto se denomina a veces “ocupación y uso”). El tercero es la
asociación voluntaria o, con otras palabras, la autogestión de la producción por parte de los productores. Si bien el nombre dado a estas asociaciones de trabajadores varía (cooperativas, sindicatos, colectividades, compañías de trabajadores son solo algunos de esos nombres), el principio es el mismo: una persona, un voto. El último principio básico es la
libre federación. Esta está basada en la libre asociación, que es esencial para cualquier economía dinámica, y en las relaciones horizontales entre los productores, así como las federaciones para coordinar los intereses comunes. Requiere la descentralización (las empresas capitalistas y las economías estalinistas demuestran que la centralización no funciona) y la organización de abajo arriba, mediante delegados revocables y con
mandato imperativo.
PROPIEDAD
Proudhon proclamó que “la propiedad es un robo”. Con esto quiso decir dos cosas. Primero, que los terratenientes cobraban a los campesinos por acceder a los medios de supervivencia. Así, la renta es explotación. Segundo, que el trabajo asalariado es también explotación. Los trabajadores han de producir más valor que sus salarios. Citemos a Proudhon:
¿Sabe usted lo que es ser un trabajador asalariado? Es trabajar bajo las órdenes de otro, atento a sus prejuicios, incluso más que a sus órdenes. (. . . ) Es no pensar por uno mismo (. . . ) no tener más estímulos que ganar el pan cotidiano y el miedo a perder tu trabajo. El asalariado es un hombre a quien el patrón que le ha contratado le dice: “lo que tienes que hacer no es asunto tuyo, no tienes ningún control sobre ello”
En resumen: Los derechos de propiedad reemplazan a los derechos de uso. La posesión personal solo existe respecto a las cosas que utilizas.
SOCIABILIZACIÓN
Proudhon, decía que “la tierra es indispensable para nuestra existencia” y es “por lo tanto, una cosa común, no susceptible de apropiación” y que “siendo todo el capital acumulado propiedad social, nadie puede ser su propietario exclusivo”. Esto significa que “el granjero no se apropia del campo que siembra” y que “todo el capital (. . . ) siendo el resultado del trabajo colectivo” es “propiedad colectiva” No es de estrañar que Proudhon argumentara en favor de “asociaciones de trabajadores democráticamente organizadas” y sostuviera que “de acuerdo con la ley de asociaciones, la transmisión de la riqueza no se aplica a los instrumentos de trabajo, que, de esta forma, no pueden convertirse en causa de desigualdad
AUTOGESTIÓN
La socialización implica lógicamente que no puede haber mercado de trabajo y que la gente, sencillamente, busca asociaciones a las que unirse y las asociaciones buscan asociados. El trabajo asalariado sería una cosa del pasado y sería reemplazado por la autogestión
Esto es denominado a veces “control obrero” o, en palabras de Proudhon, “democracia industrial”, siendo las empresas consideradas como “pequeñas repúblicas de los trabajadores”. Para Kropotkin, una economía libertaria estaría basada en “asociaciones de hombres y mujeres que (. . . ) trabajan en el campo, en las fábricas, en las minas, etcétera” y son “ellas mismas quienes gestionan la producción”
MUTUALISMO
Este sistema es compatible con los mercados. Pero esto no implica capitalismo, pues los mercados no son lo que define a ese sistema. Los mercados han existido miles de años antes del capitalismo. Lo que es distintivo del capitalismo es la producción de mercancías y el trabajo asalariado.
Esto significa que el mutualismo está basado en la producción de mercancías, pero el trabajo asalariado ha sido sustituido por la autogestión y el cooperativismo
COLECTIVISMO
Es similar al mutualismo, pero se basa menos en los mercados (aunque sigue defendiendo la distribución en base a los productos). Sin embargo,tiene más elementos comunistas y la mayoría de sus simpatizantes creen que evolucionará hacia el comunismo libertario
En mi opinión la estrategia a seguir sería primeramente conseguir una sociedad mutualista, para pasar posteriormente a una colectivista y por último lograr el autentico comunismo libertario donde la abolición del dinero será una realidad.
COMUNISMO LIBERTARIO O ANARCOCOMUNISMO
En primer lugar, esta escuela no tiene nada que ver con el leninismo/estalinismo. Eso era capitalismo de estado y no comunismo, mucho menos comunismo libertario. La mayoría de los anarquistas somos comunistas libertarios y la teoría está asociada con el pensamiento de Kropotkin.
A diferencia del mutualismo y el colectivismo, aquí no tenemos mercados. El comunismo libertario está basado en la abolición del dinero o de sus equivalentes (vales de trabajo). Por tanto, ni trabajo asalariado
ni sistema de salarios (“de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades”).
El anarquismo comunista extiende la posesión colectiva a los productos del trabajo. Esto no significa que se compartan los cepillos de dientes, sino simplemente que los bienes son libremente accesibles para quienes los necesiten.
Dice Kropotkin: “Comunismo, pero no el comunismo ascético o el comunismo de barracones defendido antiguamente [por los socialistas de estado], sino el comunismo libre que coloca los productos cosechados o manufacturados a disposición de todos, dejando a cada uno en libertad para consumirlos como le plazca en su propio hogar”.
Estos anarquistas proponemos la abolición del dinero porque hay muchos problemas con los mercados como tales, problemas que el capitalismo agrava, pero que existirían incluso en un sistema de mercado no capitalista. Por ejemplo, los ingresos no reflejan las necesidades y una sociedad justa reconocería esto. Muchas necesidades no pueden ser satisfechas por los mercados (por ejemplo, los bienes públicos y una atención médica eficiente). Los mercados bloquean la información necesaria para la toma de decisiones críticas (el que algo cueste 5 euros no te dice cuánta polución ha ocasionado o cuáles son las condiciones de trabajo en las que se ha creado). Además, recompensan sistemáticamente la actividad antisocial (las empresas que imponen externalidades pueden bajar los precios para elevar los beneficios y ser recompensadas, en consecuencia, con una mayor cuota de mercado). Las fuerzas del mercado producen colectivamente conductas irracionales como consecuencia de las acciones individuales aisladas (por ejemplo, la competencia puede hacer que la gente trabaje más duro y más tiempo para sobrevivir en el mercado, así como causar sobreproducción y crisis cuando las empresas reaccionan a las mismas señales del mercado y lo invaden). La necesidad de beneficios también incrementa la incertidumbre y, por tanto, la posibilidad de crisis y su consiguiente miseria social.
En lugar de comparar precios, la asignación de recursos en el anarcocomunismo estaría basada en la comparación de valores de uso de bienes específicos, así como en sus escaseces relativas. Los valores de uso comparados serían positivos (por ejemplo, lo bien que satisfacen las necesidades) y negativos (por ejemplo, qué recursos se utilizan, qué contaminación se ha generado, cuánto trabajo ha requerido, etc.). De esta forma, se puede comunicar y usar la información de los costes reales para tomar decisiones críticas. La escasez sería indicada por los sindicatos, que comunicarían cuántos encargos están recibiendo en comparación con su capacidad normal: cuando los sindicatos reciben más encargos, su índice de escasez de productos se elevaría, informando así a otros sindicatos para que estos busquen sustitutos para los bienes en cuestión.
EVIDENCIAS
Direis que todo esto es solo un piadoso deseo utópico. Pero no es así, pues la evidencia empírica en favor de las ideas económicas libertarias es abrumadora. Por ejemplo, la participación de los trabajadores en la gestión y en los beneficios aumentan la productividad. Las empresas gestionadas por los trabajadores son más productivas que las capitalistas. Un abrumador 94 por ciento de los 226 estudios realizados sobre este tema muestran que existen efectos positivos, siendo un 60 por ciento estadísticamente importantes. Es interesante señalar que para que la propiedad de los trabajadores tenga un efecto relevante en los resultados, es necesario que los trabajadores participen en las tomas de decisiones.
Además, las cooperativas tienen pocas desigualdades de salarios y de estatus (por debajo de 1 a 10, en comparación con diferencias de 1 a 200 y más en las corporaciones). No puede sorprender que los altos niveles de igualdad supongan un aumento de la productividad (a nadie le gusta trabajar como un esclavo para que otros se enriquezcan a su costa).
¿Y qué pasa con la ausencia de un mercado de valores? No hace falta discutir lo malos que son los mercados de valores para la economía real en el ciclo actual. Baste decir que hay serios problemas de comunicación entre los directivos y los accionistas. Además, el mercado de valores recompensa la búsqueda de beneficios a corto plazo por encima del crecimiento a largo plazo, por lo que se produce un exceso de inversión en algunas industrias y crecen los riesgos y las apuestas. El capital financiero tiene ciclos comerciales menos extremos que el mercado de valores.
Luego tenemos el ejemplo de varias revoluciones sociales a lo largo y ancho del mundo. Ninguna charla sobre el anarquismo sería completa si no se hace referencia a la revolución española de 1936, y esta no es una excepción pues muestra que la autogestión libertaria puede funcionar a gran escala, como el fue el caso de Cataluña, donde la industria fue colectivizada con éxito, mientras grandes áreas agrícolas pasaron a ser propiedad colectiva y fueron gestionadas colectivamente. Más recientemente, la revuelta contra el neoliberalismo en Argentina incluyó la ocupación de empresas cerradas. Estas empresas recuperadas mostraron que, mientras los patrones nos necesitan, nosotros no les necesitamos a ellos.