Canto sideral.

malco

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Canto sideral.

Cuchillos de fuego,lanzas candentes
un corazón ardiente, una suplica,un ruego.


He vuelto,
con mis manos sangrantes, asidas a
cuchillos de fuego
lanzas candentes
clavadas, en las heridas hienden
dejando lacerantes huellas, en mi
corazón ardiente.
Del espacio aquietado silente, donde nada se mueve
escapan volátiles
suplicas, en carruaje de nieve
un frío glacial lo envuelve, en denso cierzo se disuelve
oculto en oscuro velo, su auriga es un
ruego.

Una hoja de otoño,una lluvia de invierno
un seco desierto, un tierno retoño.


He vuelto,

una hoja de otoño cae, en ondina caída se mueve
teñida de sepia tristeza, anuncia al caer que se muere
las aguas de
lluvia de invierno, asoman henchidas en pleno
revientan las nubes su carga, y en cause calmado y sereno
inundan al
seco desierto, como inundan de caricias tus manos
como inundas en tumultuoso deseo,
llevándote espinas y abrojos
sanando los hondos enconos, siembras de
tiernos retoños
con el palpitante mirar de tus ojos, el inquieto vagar de mis sueños.

Una roca solar, una sonrisa de luna
un lucero en el mar,una cruz ,una duna.


He vuelto,
de lejanos y etéreos caminos, de un nebuloso y perdido lugar
en un andar
peregrino, convertido en roca solar
en cuerpo ígneo candente, y entre sus llamas latente
traigo una ofrenda selena, para tus labios ardientes
para tu cara lobuna, colgaré en tu sensual boca

la sonrisa de la luna, ha caido desde el cielo
en su eterno peregrinar, cansado y ya sin fuerzas

un lucero en el mar, lo pondré tatuado en tu pecho
cual si fuera
una cruz, y como arena de una duna

moviles con el viento, el lucero con su luz
errante en el firmamento, te dejará como una estrella
con refulgente alumbrar, y me fundiré contigo
en un enorme estallido,
púes me he convertido
en candente roca solar.

Un candil,un llanto apagado
una lágrima,un camino cerrado.


Un candil se adormece,
extinguiendo su lumbre
sus sombras parecen, un tenue celaje
son penas del alma,
con huellas de herrumbre
es un ave sombría,
de negro plumaje
con un llanto apagado, en silencio sufre
de sus ojos cansados,
una lágrima escurre
el amor ha partido, y nada ha dejado
la soledad lo cubre,
con un manto helado
y su perdida esperanza,
es un camino cerrado.

Un rostro tallado, una ofrenda,un rito
un cristal estallado,un embrujo infinito.









































































































































































































































































































































































































































































































































































































 

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Última edición:
Excelsos versos recorren su historia donde las metáforas vuelan enjugando esa soledad desierta en su cierre. Un placer pasar por su bella poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
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Canto sideral.

Cuchillos de fuego,lanzas candentes
un corazón ardiente, una suplica,un ruego.


He vuelto,
con mis manos sangrantes
asidas a
cuchillos de fuego,
lanzas candentes
clavadas
en las heridas hienden
dejando lacerantes huellas
en mi
corazón ardiente,
del espacio aquietado silente
donde nada se mueve,
escapan volátiles
suplicas
en carruaje de nieve
un frío glacial lo envuelve
en denso cierzo se disuelve
oculto en oscuro velo
su auriga es un
ruego.

Una hoja de otoño,una lluvia de invierno
un seco desierto, un tierno retoño.


He vuelto,

una hoja de otoño cae
en ondina caída se mueve
teñida de sepia tristeza
anuncia al caer que muere,
las aguas de
lluvia de invierno
asoman henchidas en pleno
revientan las nubes su carga
y en cause calmado y sereno
inundan al
seco desierto
como inundan de caricias tus manos
como inundas en tumultuoso deseo

llevándote espinas y abrojos
sanando los hondos enconos
siembras de
tiernos retoños
con el palpitante mirar de tus ojos
el inquieto vagar de mis sueños.

Una roca solar, una sonrisa de luna
un lucero en el mar,una cruz ,una duna.


He vuelto,
de lejanos y etéreos caminos
de un nebuloso y perdido lugar
en un andar
peregrino
convertido en roca solar,
en cuerpo ígneo candente
y entre sus llamas latente
traigo una ofrenda selena
para tus labios ardientes
para tu cara lobuna
colgaré en tu sensual boca

la sonrisa de la luna,
ha caido desde el cielo
en su eterno peregrinar
cansado y ya sin fuerzas

un lucero en el mar,
lo pondré tatuado en tu pecho
cual si fuera
una cruz
y como arena de una duna

moviles con el viento
el lucero con su luz

errante en el firmamento
te dejará como una estrella
con refulgente alumbrar
y me fundiré contigo
en un enorme estallido

púes me he convertido
en candente roca solar.

Un candil,un llanto apagado
una lágrima,un camino cerrado.


Un candil se adormece

extinguiendo su lumbre
sus sombras parecen
un tenue celaje
son penas del alma

con huellas de herrumbre
es un ave sombría
de negro plumaje,
con un llanto apagado
en silencio sufre
de sus ojos cansados
una lágrima escurre
el amor ha partido
y nada ha dejado
la soledad lo cubre
con un manto helado
y su perdida esperanza
es un camino cerrado.

Un rostro tallado, una ofrenda,un rito
un cristal estallado,un embrujo infinito.
























































































































































































































































































































































































































































































































































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Una belleza son tus letras estimado amigo, exquisita inspiración.
 
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Canto sideral.

Cuchillos de fuego,lanzas candentes
un corazón ardiente, una suplica,un ruego.


He vuelto,
con mis manos sangrantes, asidas a
cuchillos de fuego
lanzas candentes
clavadas, en las heridas hienden
dejando lacerantes huellas, en mi
corazón ardiente.
Del espacio aquietado silente, donde nada se mueve
escapan volátiles
suplicas, en carruaje de nieve
un frío glacial lo envuelve, en denso cierzo se disuelve
oculto en oscuro velo, su auriga es un
ruego.

Una hoja de otoño,una lluvia de invierno
un seco desierto, un tierno retoño.


He vuelto,

una hoja de otoño cae, en ondina caída se mueve
teñida de sepia tristeza, anuncia al caer que se muere
las aguas de
lluvia de invierno, asoman henchidas en pleno
revientan las nubes su carga, y en cause calmado y sereno
inundan al
seco desierto, como inundan de caricias tus manos
como inundas en tumultuoso deseo,
llevándote espinas y abrojos
sanando los hondos enconos, siembras de
tiernos retoños
con el palpitante mirar de tus ojos, el inquieto vagar de mis sueños.

Una roca solar, una sonrisa de luna
un lucero en el mar,una cruz ,una duna.


He vuelto,
de lejanos y etéreos caminos, de un nebuloso y perdido lugar
en un andar
peregrino, convertido en roca solar
en cuerpo ígneo candente, y entre sus llamas latente
traigo una ofrenda selena, para tus labios ardientes
para tu cara lobuna, colgaré en tu sensual boca

la sonrisa de la luna, ha caido desde el cielo
en su eterno peregrinar, cansado y ya sin fuerzas

un lucero en el mar, lo pondré tatuado en tu pecho
cual si fuera
una cruz, y como arena de una duna

moviles con el viento, el lucero con su luz
errante en el firmamento, te dejará como una estrella
con refulgente alumbrar, y me fundiré contigo
en un enorme estallido,
púes me he convertido
en candente roca solar.

Un candil,un llanto apagado
una lágrima,un camino cerrado.


Un candil se adormece,
extinguiendo su lumbre
sus sombras parecen, un tenue celaje
son penas del alma,
con huellas de herrumbre
es un ave sombría,
de negro plumaje
con un llanto apagado, en silencio sufre
de sus ojos cansados,
una lágrima escurre
el amor ha partido, y nada ha dejado
la soledad lo cubre,
con un manto helado
y su perdida esperanza,
es un camino cerrado.

Un rostro tallado, una ofrenda,un rito
un cristal estallado,un embrujo infinito.


Bello canto recuerdo a la amada que queda unificado en los engarces entre
las estrofas largas, sensaciones y preparacion para dedicar un sentimiento.
felicidades por hedcho ingenioso de la obra. luzyabsenta
 

Bello canto recuerdo a la amada que queda unificado en los engarces entre
las estrofas largas, sensaciones y preparacion para dedicar un sentimiento.
felicidades por hedcho ingenioso de la obra. luzyabsenta
Gracias Luzy por tus analiticas palabras,cariños.
 

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