Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la vida de pesares
jamás estarás exento
existirá el sufrimiento
inmenso como los mares.
Aunque al creador apelares
te reduja la sentencia,
cargarás en tu conciencia
todos tus malos actuares,
pagarás con mil penares:
el castigo a tu indecencia.
No importará la insistencia
ni el ahínco con que implores
ni tampoco cuanto llores
solicitando clemencia.
Pues será tu penitencia
cumplir el castigo impuesto,
si tu actuar fue deshonesto
merecida es la sentencia,
como pago a tu imprudencia:
tu final será funesto.
De la vida es el impuesto
que cobra por alevoso,
ser un indigno, tramposo,
a lo moral ser opuesto.
Siempre vivirás expuesto
a miles calamidades,
sufrirás dificultades
por ese actual pernicioso,
el creador es generoso:
si demuestras tus bondades.
jamás estarás exento
existirá el sufrimiento
inmenso como los mares.
Aunque al creador apelares
te reduja la sentencia,
cargarás en tu conciencia
todos tus malos actuares,
pagarás con mil penares:
el castigo a tu indecencia.
No importará la insistencia
ni el ahínco con que implores
ni tampoco cuanto llores
solicitando clemencia.
Pues será tu penitencia
cumplir el castigo impuesto,
si tu actuar fue deshonesto
merecida es la sentencia,
como pago a tu imprudencia:
tu final será funesto.
De la vida es el impuesto
que cobra por alevoso,
ser un indigno, tramposo,
a lo moral ser opuesto.
Siempre vivirás expuesto
a miles calamidades,
sufrirás dificultades
por ese actual pernicioso,
el creador es generoso:
si demuestras tus bondades.