alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Otra vez desde tu ventana
Desde tu ventana veo tus recuerdos colgados
en el desván de tu presencia, ausente de mí.
Veo la copa de vino roja a medio tomar.
Y mi fotografía en tu mesa de noche, donde
le buscaste lugar para tenerme y verme
a los ojos, buscando en ellos mi AMOR.
Ausente de ti quedó la taza de café y busca
tus labios que tantas veces posaste en ella.
Tus zapatos parecen esperar que te levantes
y metas tus pies en ellos, y camines tus calles
que te buscan en cada paso, que ya no se escucha.
En un vaso se quedó tu cepillo de dientes,
desde aquí puedo verlo, sé que es tuyo porque
se quedó la pasta de dientes destapada
y tú siempre me dijiste; que eras descuidado.
Ya en un perchero lejano alcanzo a ver…
tu bata de baño con tus iniciales S.M.G.
Con cuánto gusto la hubiera abrazado
para quedarme con la aroma de tu piel,
esa piel, que en mi piel dejó huella
en cada beso que nos dimos,
las tantas veces que de madrugada
nos buscamos, para disfrutar del AMOR.
Ya no me queda más que el consuelo
de imaginarte desdé tu ventana.
No me quiero ir, quisiera tener la llave
para poder entrar y dormir en tu lecho
pensando que duermo contigo.
Besar tu almohada deseando que sean
Tus labios juntándose con los míos.
sentir tus manos recorrer mi cuerpo
igual que tantas veces lo hiciste.
Más la vida se acabó para ti.
Con la mitad de mi VIDA
te vivo en mí. Desde tu ventana
dejó correr mi imaginación…
Alicia Pérez Hernández… México
-No es la pluma la que escribe es el alma-
Todos los derechos reservados©
Desde tu ventana veo tus recuerdos colgados
en el desván de tu presencia, ausente de mí.
Veo la copa de vino roja a medio tomar.
Y mi fotografía en tu mesa de noche, donde
le buscaste lugar para tenerme y verme
a los ojos, buscando en ellos mi AMOR.
Ausente de ti quedó la taza de café y busca
tus labios que tantas veces posaste en ella.
Tus zapatos parecen esperar que te levantes
y metas tus pies en ellos, y camines tus calles
que te buscan en cada paso, que ya no se escucha.
En un vaso se quedó tu cepillo de dientes,
desde aquí puedo verlo, sé que es tuyo porque
se quedó la pasta de dientes destapada
y tú siempre me dijiste; que eras descuidado.
Ya en un perchero lejano alcanzo a ver…
tu bata de baño con tus iniciales S.M.G.
Con cuánto gusto la hubiera abrazado
para quedarme con la aroma de tu piel,
esa piel, que en mi piel dejó huella
en cada beso que nos dimos,
las tantas veces que de madrugada
nos buscamos, para disfrutar del AMOR.
Ya no me queda más que el consuelo
de imaginarte desdé tu ventana.
No me quiero ir, quisiera tener la llave
para poder entrar y dormir en tu lecho
pensando que duermo contigo.
Besar tu almohada deseando que sean
Tus labios juntándose con los míos.
sentir tus manos recorrer mi cuerpo
igual que tantas veces lo hiciste.
Más la vida se acabó para ti.
Con la mitad de mi VIDA
te vivo en mí. Desde tu ventana
dejó correr mi imaginación…
Alicia Pérez Hernández… México
-No es la pluma la que escribe es el alma-
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