César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué en lugar de tanta rabia
no me dejas abrazarte en la distancia?
¿Por qué no me permites tocar tu alma?
Tengo un caudal de sueños para ti
y tantos besos.
Tengo las luciérnagas que olvidé,
en mi morral;
y te los traje, te las traje.
Tengo mil papeles arrugados
que jamás volverán
a ser tersos y lisos.
Pero son mis papeles,
los que me quedan,
quiero compartirlos contigo.
¿Por qué no me permites esta vez
y te permites
sonreirnos de sentir en la distancia?
¿Por qué no me dejas, justo ahora,
deslizar mi mano por tu pelo y por tu cara?
Sabes mi corazón de palmo a palmo
con su bueno y con su malo.
Sabes que te decepciono
y que te amo.
Tengo la noche enroscada a mi cuerpo
pidiéndome pedirte,
haciéndome anhelarte,
urgiéndome desearte.
Llueve
¿Por qué no me permites esta noche
que te abrace y que te ame?
no me dejas abrazarte en la distancia?
¿Por qué no me permites tocar tu alma?
Tengo un caudal de sueños para ti
y tantos besos.
Tengo las luciérnagas que olvidé,
en mi morral;
y te los traje, te las traje.
Tengo mil papeles arrugados
que jamás volverán
a ser tersos y lisos.
Pero son mis papeles,
los que me quedan,
quiero compartirlos contigo.
¿Por qué no me permites esta vez
y te permites
sonreirnos de sentir en la distancia?
¿Por qué no me dejas, justo ahora,
deslizar mi mano por tu pelo y por tu cara?
Sabes mi corazón de palmo a palmo
con su bueno y con su malo.
Sabes que te decepciono
y que te amo.
Tengo la noche enroscada a mi cuerpo
pidiéndome pedirte,
haciéndome anhelarte,
urgiéndome desearte.
Llueve
¿Por qué no me permites esta noche
que te abrace y que te ame?
César Guevar. Octubre y tormenta de consecuencias. 2015
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