Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Volaban sus besos por la habitación,
mi tiempo grababa sus palabras,
ella era un verso en mis labios,
una bocanada de sonrisas
que anidaba en mi pecho,
la desnudaba como a un río
y su piel abría los ojos
buscando instantes de agua
en mis dedos felices de lluvia,
más tarde el eco de sus latidos
acariciaba las paredes
y la noche se acostaba a nuestro lado
para vernos dormir abrazados.
mi tiempo grababa sus palabras,
ella era un verso en mis labios,
una bocanada de sonrisas
que anidaba en mi pecho,
la desnudaba como a un río
y su piel abría los ojos
buscando instantes de agua
en mis dedos felices de lluvia,
más tarde el eco de sus latidos
acariciaba las paredes
y la noche se acostaba a nuestro lado
para vernos dormir abrazados.