La noche nos esperaba silenciosa

Paco Valiente

Poeta que no puede vivir sin el portal
Ella me regalaba una mirada que recitaba lunas
cuando mis versos soñaban sus palabras
siempre blancas, siempre claras,
la noche nos esperaba silenciosa
rodeada de estrellas mudas
que solo lloraban al mediodía,
un beso era el inicio de las llamas
que invadían nuestras manos húmedas,
su piel sonreía sin verguenza
y sus labios recorrían mis sueños
sembrando ríos en mi boca,
aquellas incursiones en sus olas
todavía acarician mi vida.
 
Que enaltecida queda la figura de la musa, y cuantas palabras dulces pones al servicio de ilustrar la belleza del amor.
Podría definir al poema como una cálida enumeración de virtudes.
Precioso :).
 
Versos que recitan entre lunas encendidas de ternura y caricias de olas claras, un placer disfrutar siempre del manantial de tu inspiración, mis saludos con afecto para ti estimado Paco ;)
 
Que enaltecida queda la figura de la musa, y cuantas palabras dulces pones al servicio de ilustrar la belleza del amor.
Podría definir al poema como una cálida enumeración de virtudes.
Precioso :).
Gracias amiga Cecy por tu bello comentario. Escribo mucho al amor, es como si lo llamará a mi lado que ya me toca. La verdad es que disfruto haciendolo. Abrazote vuela. Paco.
 
Ella me regalaba una mirada que recitaba lunas
cuando mis versos soñaban sus palabras
siempre blancas, siempre claras,
la noche nos esperaba silenciosa
rodeada de estrellas mudas
que solo lloraban al mediodía,
un beso era el inicio de las llamas
que invadían nuestras manos húmedas,
su piel sonreía sin verguenza
y sus labios recorrían mis sueños
sembrando ríos en mi boca,
aquellas incursiones en sus olas
todavía acarician mi vida.
que inspiración y un amor que desborda en cada uno de tus versos. saludos Paco
 
Ella me regalaba una mirada que recitaba lunas
cuando mis versos soñaban sus palabras
siempre blancas, siempre claras,
la noche nos esperaba silenciosa
rodeada de estrellas mudas
que solo lloraban al mediodía,
un beso era el inicio de las llamas
que invadían nuestras manos húmedas,
su piel sonreía sin verguenza
y sus labios recorrían mis sueños
sembrando ríos en mi boca,
aquellas incursiones en sus olas
todavía acarician mi vida.
Una mirada que recitaba lunas... Me has dejado sin palabras. Precioso poema, me ha encantado. Abrazos amigo.
 
Ella me regalaba una mirada que recitaba lunas
cuando mis versos soñaban sus palabras
siempre blancas, siempre claras,
la noche nos esperaba silenciosa
rodeada de estrellas mudas
que solo lloraban al mediodía,
un beso era el inicio de las llamas
que invadían nuestras manos húmedas,
su piel sonreía sin verguenza
y sus labios recorrían mis sueños
sembrando ríos en mi boca,
aquellas incursiones en sus olas
todavía acarician mi vida.
Hay caricias que traducen el placer de sentirlas, pienso que es exactamente lo que has dicho pues todavía acarician tu vida, bellísimo, mi admiración por tu poesía amigo Paco, saludos y abrazos.
 
Ella me regalaba una mirada que recitaba lunas
cuando mis versos soñaban sus palabras
siempre blancas, siempre claras,
la noche nos esperaba silenciosa
rodeada de estrellas mudas
que solo lloraban al mediodía,
un beso era el inicio de las llamas
que invadían nuestras manos húmedas,
su piel sonreía sin verguenza
y sus labios recorrían mis sueños
sembrando ríos en mi boca,
aquellas incursiones en sus olas
todavía acarician mi vida.
Me gustan especialmente los dos versos finales, sintetizan muy bien el poema.

Felices recuerdos. Salud y ventura.
 
Versos que recitan entre lunas encendidas de ternura y caricias de olas claras, un placer disfrutar siempre del manantial de tu inspiración, mis saludos con afecto para ti estimado Paco ;)
Recibo siempre con alegría tus bellos comentarios conocedor de tu gran sensibilidad poética amiga Lorenha. Muchas gracias por todo. Un abrazo. Paco.
 
Recuerdos que pintan la belleza con las ansias de aquellos días llenos del fulgor del bello amor. Un placer pasar por su siempre exquisita y romántica poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Ella me regalaba una mirada que recitaba lunas
cuando mis versos soñaban sus palabras
siempre blancas, siempre claras,
la noche nos esperaba silenciosa
rodeada de estrellas mudas
que solo lloraban al mediodía,
un beso era el inicio de las llamas
que invadían nuestras manos húmedas,
su piel sonreía sin verguenza
y sus labios recorrían mis sueños
sembrando ríos en mi boca,
aquellas incursiones en sus olas
todavía acarician mi vida.
Bonito y con sello propio. ¿ Qué más se puede pedir?
Un abrazo Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba