Próximo a una vela en llama quedo,
la dulce soledad el campo tiende,
por el espejo a un paisaje accedo
observando al ocaso como esplende
en medio de rapsodias de verano
mientras que siento como mi alma prende
por olvidarme de lo cotidiano,
donde dormitan las horas y el viejo
árbol, aún se yergue todo ufano.
Galán está el paisaje en el espejo,
dulces fragancias vuelan por las ramas
haciendo de la noche buen cortejo,
viendo al dorado dar luz a retamas
mientras se aleja del lago en silencio
y una apacible brisa mece ramas.
Bello paisaje atónito presencio,
opaca el día sus vivos colores,
la noche va asomándose en silencio,
muestra la luna pálidos fulgores
rodeada de estrellas, fatua y bella
colmando el cielo con sus esplendores.
Mientras en el espejo del lago ella
se baña al son del grillo, el sauce umbrío
le reverencia cual grácil doncella.
Asoma fresca el alba del estío
se duerme el astro cual llama de vela
hermoso paisaje fotografío
en mi cerebro que a mi alma consuela
pues vuelvo a la rutina de la vida
y hasta que vuelva a prender la candela
sumido en la metrópoli podrida,
recordaré el paisaje del cristal
maravilla de nostalgia sabida
ante la falta del mar celestial
y terrenal que por desdicha toca
vivir en la llamada capital.